Un salario muy mínimo

23 de noviembre de 2017

J. Israel Martínez Macedo

 

 

Cuando los empresarios reconocen que el aumento al salario mínimo no es suficiente para los trabajadores, sabes que la decisión del Ejecutivo fue muy pero muy pobre en cuanto a sus expectativas y es que a pesar del anuncio de aumento de 8.32 pesos no tuvo buena recepción en ningún sector de la población.

Puede ser que respecto a otros años el salario mínimo haya tenido un aumento mayor y que con ello haya logrado alcanzar los 88.36 pesos pero lo cierto es que esa cantidad ni siquiera alcanza a cubrir lo que representa una canasta básica calculada en 94 pesos diarios.

No es de extrañar, entonces, que distintas ONG, empresarios y la propia Comisión Nacional de Derechos Humanos estén señalando que el aumento es no solo insuficiente sino inconstitucional por no cubrir las necesidades mínimas de los trabajadores.

Usuarios en las redes sociales han empezado a sacar cuentas de sus gastos diarios y definitivamente ninguno alcanza a sobrevivir un día con el aumento programado, simplemente para ir a trabajar en un viaje de ida y vuelta en autobús son 20 pesos, una cuarta parte del presupuesto diario (y eso pensando que solo se ocupe un vehículo para llegar a su destino).

El paupérrimo salario que tenemos en México es uno de los más bajos del mundo y su desvalorización comenzó con el imaginario de que salarios bajos generarían mayor interés de inversión para las empresas pero en los hechos eso no pasó.

La situación actual del salario mínimo es resultado de muchos, muchos años de una constante depreciación del trabajo en nuestro país que nos ha llevado a tener estos bajísimos niveles y que ahora pone en riesgo temas como tratados internacionales (recordemos que en esta renegociación del TLC Canadá ha puesto el dedo en esta yaga exigiendo que haya un aumento considerable al salario mínimo de los mexicanos para hacerlos competitivos).

La situación en este sentido ha generado que el subempleo crezca, que exista fuga de mano de obra bien calificada y que los niveles de marginación y pobreza aumentan al no poder contrarrestar los aumentos en los distintos productos, los golpes del dólar al peso o la volatilidad de los mercados internacionales.

Por si fuera poco, el gobierno federal no ha sido capaz de acabar con los rumores de aumento en el precio de los energéticos para 2018, por lo que la tensión y el descontento de la gente es cada vez mayor en virtud del oscuro panorama que se vislumbra para el año que viene.

Con la medida se vuelve a perder el valor del trabajo en México lo que no solo impactará a la economía sino también a la inseguridad pues ante el valor del trabajo hay personas que prefieren arriesgarse e incursionar en el ámbito de la delincuencia ¿qué tanto impacta directamente un factor en el otro? Es difícil saberlo.

Se ve complicado que, pese al malestar que se ha generado por esta medida, el gobierno federal vaya a recalcular el aumento y mejorar la propuesta realizada y nos aplicarán aquella frase de Salinas “ni los veo ni los oigo”.