Eventos gratuitos ¿obstáculo u oportunidad?

08 de diciembre de 2017

José Antonio Martínez Ramírez “El H”

 

 

En alguna charla que tuve oportunidad de dictar en la Universidad Rosario en Bogotá, a la que asistieron músicos, empresarios, gestores culturales y encargados de instituciones y festivales, discutíamos sobre “el gratis”, es decir; los eventos gratuitos y cómo estos —desde la perspectiva de algunos— dañaban a la escena y la industria de los espectáculos y más específicamente de la música.

Las aseveraciones como “lo gratis acaba con la entrada”, “nadie paga por ir a ver a una banda que actúa gratis en un festival” y muchas otras por el estilo se hicieron escuchar, y en buena medida podría decirse que tienen su verdad, sin embargo: me parece que un evento “gratuito” en realidad no lo es tanto.

No estoy desvariando ni cayendo en contradicciones y ya les digo por qué: cuando una empresa organiza algún show de entrada libre, lo que está buscando es posicionar una marca, o bien a alguno de sus “artistas” y las compras que la activación le reporten de manera posterior, habrán pagado con creces lo invertido. Si no me creen, solo piensen en la cantidad de discos, películas y mercancía en general que se vende de todos esos personajes que la industria y su aparato de mercadotecnia, se han encargado de encajarnos a punta de repeticiones.

Ahora bien, si hablamos de festivales o cualquier otro realizados por instituciones públicas, habría que pensar que los presupuestos con los que esas mismas instituciones trabajan provienen, en buena medida, de los impuestos que los ciudadanos pagan y que son utilizados para satisfacer la necesidad de diversión y esparcimiento a los que todos tenemos derecho.

Por otro lado, estos actos “gratuitos”, representan la posibilidad de que aquellos artistas emergentes, que normalmente no tienen acceso a un escenario con producción de calidad, puedan acceder a él, además de llegar a ojos y oídos que normalmente no estarían interesados en acercarse a su trabajo.

Luego entonces, más que ser un obstáculo, “el gratis” es una oportunidad de posicionarse en un mercado que se presenta promisorio, tanto, que agrupaciones consagradas y bien posicionadas, prefieren ser catalogadas como “banda de festival”, más que hacer shows propios con boletos que alcanzan costos estratosféricos a causa de las producciones, rentas de lugares y miles de manos que buscan beneficiarse sin gran esfuerzo.

En este punto, habrá quien diga “eso implica condenar a los foros a desaparecer”, sin embargo, no es así y para muestra bastan algunos botones; foros como La Muerte Chiquita, 304 y Landó, han demostrado que los shows de bajo costo, con buena producción y estrategias de difusión bien planteadas son posibles y garantizan larga vida de los venios, que (hay que señalarlo) llegan a organizar eventos sin cover o a cambio de algún insumo y que además, en algunos casos, pagan algo a las bandas participantes, lo que refuerza eso de que la gratuidad es también una oportunidad.