Entre lo robado hay: materiales, herramientas, clavos, cronómetros, controladores de carga, tanques de gas, equipos de cómputo, impresoras, laptops, video proyectores y muchas cosas más.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) anualmente sufre varios robos en distintas áreas de la empresa que a la fecha suman 75 millones de pesos tan solo en este 2019, misma cantidad que se suma a los 30 mil millones de pesos perdidos anualmente por huachicol de energía eléctrica.

De acuerdo con un reporte, entre lo robado hay: materiales, herramientas, clavos, cronómetros, controladores de carga, tanques de gas, mangueras, teléfonos fijos, equipos de cómputo, impresoras, laptops, video proyectores, sistemas de aire acondicionado, pantallas, tubería, malla ciclónica, vehículos, centros de carga para alimentación eléctrica, antenas, fuentes de poder, cámaras de termografía, remolques, entre otras cosas.

Fuentes revelan que la CFE recurre a la contratación de seguridad privada para la protección intramuros.

Por todo ello, la empresa paga 46 millones de pesos al mes por la vigilancia de mil 240 efectivos del Ejército y la Marina para frenar el robo de cable y acero, así como para hacer frente al embate del Sindicato Mexicano de Electricisitas (SME) al que acusó de pretender tomar instalaciones.

Sin embargo, se señala que los principales sospechosos son los propios trabajadores, con la posible complicidad del personal de seguridad.

Además, acusan que todo este material hurtado es vendido en el mercado negro o a los propios competidores de la compañía, añadiendo que el robo se concentra en las plantas ubicadas en el Valle de México (que está dividido en centro, norte y sur) las cuales disponen de sus propias instalaciones.

Por: Sarai Palma.

Con información de: El Universal.