Extrañamente, en el sumo hay tradiciones muy arraigadas y batir palmas con el público no está permitido

El mongol Hakuho, campeón mundial de sumo quiso innovar al final de una competencia alentando al público a batir palmas, pero la idea no tuvo un buen desenlace: las autoridades lo reprendieron y su entrenador fue multado.

El luchador es un “Yokozuna”, el título más elevado en sumo, quien fue exhortado al orden: “Le dije que quería que respetase las tradiciones, la disciplina, la cortesía y la belleza estilística del sumo”, mencionó en un comunicado Hakkaku, el presidente de la Federación japonesa de Sumo.

Al final de una competencia que ganó el mes pasado, el sumotori de 34 años impulsó al público a batir palmas, una acción que tuvo éxito entre los espectadores, y que Hakuho dijo haber realizado “en el calor del momento”, para “hacer feliz” a los asistentes.

El luchador recibió una “reprimenda oral”, la sanción más leve en su deporte, pero el entrenador en su “Heya” (centro de entrenamiento) fue multado con una reducción de 10% del salario durante tres meses por no haber respetado sus obligaciones directivas. Copyright AFP

Redacción QS