Por: Ann James

Ifema alegó que decidió la retirada de la obra “Presos políticos en la España contemporánea”, 24 fotografías de personas condenadas o investigadas en relación, a juicio del artista, por sus ideas, para “alejar de su desarrollo los discursos que desvíen la atención del conjunto de la feria”.

Eran imágenes pixeladas de personajes como el ex vicepresidente catalán Oriol Junqueras, en prisión provisional desde hace más de tres meses, investigado por rebelión y sedición en conexión con el fallida intento secesionista en Cataluña de octubre pasado.

También aparecían Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, dirigentes de dos asociaciones soberanistas, encarcelados también por su papel en la tentativa independentista.

La instalación incluía a otras personas ajenas a la crisis catalana, como dos titiriteros que estuvieron bajo custodia policial y en prisión preventiva a causa de un espectáculo por el que fueron acusados de hacer apología del terrorismo, al evocar a la organización separatista vasca ETA y a Al Qaida, los dos artistas fueron puestos en libertad.

Al final de la jornada, una portavoz de la galería Helga de Alvear anunció que la obra fue vendida por 80.000 euros, sin identificar al comprador por razones de privacidad.

La retirada provocó gran cantidad de mensajes en redes sociales, un periodista catalán recordó en Twitter que el artista pudo exponer sin problemas un año antes obras con esvásticas.

El ayuntamiento de Madrid, presente en los órganos de dirección de Ifema, mostró en un comunicado su rechazo a la decisión tomada “ya que defiende la libertad de expresión y de creación por encima de todo”.

ARCO, la más importante feria de arte contemporáneo en España, abrió este miércoles para los profesionales y el viernes lo hará para el público en general, participan 208 galerías de 29 países.

Este año, sus comisarios buscaron innovar, prefiriendo organizar la exposición alrededor de un tema y no de un país como se hace tradicionalmente, eligiendo el “futuro”, objeto de una muestra de 19 artistas.