Los Millennials se preparan para trabajar durante toda su vida.


La GenX, como también se les dice, agrupa a los nacidos entre 1960 y 1984 -quienes tendrán ahora entre 40 y 54 años. Son grandes impulsores de la tecnología, justo nacieron en el momento en que se dejó de hablar de aparatos eléctricos para hablar de dispositivos electrónicos, pero aunque gustan de todo, la alta tecnología todavía les resulta ajena y otros hasta se le resisten. Los miembros de esta GenX son hijos de los Baby Boomers y padres de los Millennials.

Así, la mayoría de los jóvenes Millenials son hijos de la generación X, no solamente aquellos nacidos entre los primeros años de la década de los 80 y los primeros años del siglo XXI.  Esta generación se define como idealista y preocupada por su entorno -tanto a nivel local como global-, pero es desconfiada de las instituciones tradicionales, como el gobierno o la Iglesia.

Los Millennials crecieron junto con el Internet y esta herramienta ha tenido un profundo impacto en la forma en que perciben el mundo. Son ellos quienes han llegado con fuerza al sector empresarial y a dirigir las tendencias que actualmente van dominando: la alta tecnología. Es una generación de entre 20 y 35 años, aunque su corta experiencia no les ha impedido poner en marcha el doble de compañías que los profesionistas de 50 años.

 

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Estudios sobre esta generación los describen como de “espíritu colaborativo”, es decir son capaces de crear fuertes alianzas entre ellos, desarrollando su trabajo en colaboración con otros profesionales. Los nacidos entre 1980 y 1995 han crecido bajo el parapeto de la igualdad de las relaciones y, por ello, entienden el mundo empresarial como un escenario donde todos tienen algo que aportar.

Su preparación está considerada de las más calificadas de la historia, el 94 % de ellos considera que la educación es esencial para tener éxito en la vida, así como el emprendimiento, ya que tienen mayor capacidad de elección, sin ser sometidos a ocho horas en un cubículo, sino que determinan montar su propio negocio.

Por ser la mayoría hijos de los GenX, cuentan con el amparo de sus progenitores en todo momento, tienen menos miedo de arriesgarse ya que vienen influidos en parte por el clima de protección en el que han sido criados.

Pero la característica mayor es la digitalización, ellos han tenido la suerte de disponer de un acceso ilimitado a la información, que les ha permitido ampliar sus conocimientos y perspectivas del mundo y relacionarse de una forma inmediata y sin fronteras a través de las redes sociales. Han crecido bajo la sombra de los avances tecnológicos,  por los que la innovación y adaptación a los cambios casi son parte de su ADN.

Según los investigadores Neil Howe y William Strauss, están corrigiendo los defectos de sus padres, como el narcisismo, la impaciencia o la prevalencia de las palabras sobre los hechos. Así que tienen un profundo sentido de la responsabilidad. Según sus estudios, este colectivo muestra una mayor preocupación por su salud (con caídas en las tasas de consumo de tabaco, alcohol o embarazos en adolescentes) y por sus propias finanzas, registrando menos nivel de endeudamiento que las generaciones antecesoras.

Este dato se desprende del estudio BNP Paribas Global Entrepreneur Report 2016, en el que han participado 2,600 empresarios de 18 países de Asia, Europa y Estados Unidos. Es más, la investigación detalla que los llamados millennipreneurs, jóvenes emprendedores nacidos entre 1980 y 1995, ponen en marcha una media de 8 empresas, frente a las 3.5 compañías fundadas por los denominados baby boomers. Pero, además de la fecha de nacimiento, ¿qué tienen en común los integrantes de la Generación Y? Para Jason Haber, en The Business of Good, la alta capacidad de emprendimiento y éxito de este colectivo se basa en la confluencia de seis características:

Digitales:

Son nativos digitales. Se caracterizan por dominar la tecnología como una prolongación de su propio cuerpo. Casi todas sus relaciones básicas cotidianas están intermediadas por una pantalla. Para ellos, realidad y virtualidad son dos caras de la misma moneda. On y off están integrados. Prefieren Internet a la TV convencional. El 59 % ve películas por Internet y el 46 % televisión, también a través de Internet, un porcentaje sensiblemente más alto que en otros grupos de edad. Es evidente que ni el prime time ni la publicidad clásica son buenas estrategias para llegar a este colectivo.

Multipantalla y multidispositivo:

Utilizan múltiples canales y dispositivos digitales para sus actividades. Tienen un comportamiento multitasking, es decir, con capacidad (o necesidad) de hacer varias cosas a la vez. Esto es así especialmente en Latinoamérica donde los consumidores  son mucho más multipantalla, que en otras regiones. Según AdReaction: Marketing in a multiscreen world, de Millward Brown, en promedio, dedican alrededor de 7 horas al día para conectarse online, utilizando múltiples pantallas digitales, lo que supone un 5 % más que el promedio mundial.

Nomófobos y appdictos:

Su vida es móvil y su pantalla principal de entrada a la Red es ya una pantalla móvil. Un 78 % de los Millennials en Latinoamérica posee un móvil (un 10 % más que el año anterior), un 37 % tablet, un 70 % laptop y un 57 % desktop, según Telefónica Global Millennial Survey 2014. Este colectivo ha hecho de las pantallas de proximidad su acceso de referencia para la socialización, el trabajo y el ocio, integrándolas completamente en su vida cotidiana. Son adictos al móvil, sienten la necesidad de una constante conectividad y el 45 % admite que no podría estar un solo día sin su smartphone.

Sociales:

Son extremadamente sociales. Un 88 % de los Millennials latinoamericanos tiene perfiles en redes sociales. No son sólo un medio de comunicación para ellos sino una parte íntegra de su vida social.  Prefieren las redes sociales como medio para interactuar con las empresas, un 65 % prefiere las redes sociales al contact center para ser atendidos.

Críticos y exigentes:

Son mucho más críticos, exigentes y volátiles. De hecho, un 86 % de los consumidores actuales declara que dejaría de hacer negocios con una empresa debido a una mala experiencia de cliente, frente al 59 % de hace 4 años. Y, para los Millennials, las experiencias digitales negativas en línea y móvil tienen un impacto negativo mucho mayor que sobre otros grupos de edad.

  

Exigen personalización y nuevos valores:

Los Millennials son clientes que no buscan exclusivamente una buena atención, sino que exigen personalización y esperan que la empresa se adecúe a sus preferencias. Para atender sus demandas, las compañías deben ampliar el conocimiento sobre sus clientes incorporando información social sobre ellos con la idea de aportarles más valor.

Son autosuficientes y autónomos, y quieren sentirse protagonistas. Valoran la participación y la colaboración, prefieren compartir a poseer y exigen nuevos valores como la transparencia, la sostenibilidad y el compromiso social.

Ellos y ellas nacieron y crecieron en un mundo digital que cambia constantemente. Por eso, las dos principales características por las que se definen son el uso de Internet y redes sociales y tener una mentalidad abierta al cambio. La generación que ya está cambiando a México.

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Por: Luz del Alba Belasko.

Con datos de: Entrepreneur / Forbes.