Será “un festival de violencia”, advierten hooligans rusos.


 

Después de los eventos violentos que protagonizaron los aficionados rusos e ingleses en Francia durante la pasada Eurocopa, la próxima celebración del Mundial de Futbol en Rusia está bajo amenaza.

El documental preparado por el cineasta Alex Stockey para la BBC que se estrena hoy en Reino Unido, exhibe el vandalismo de los aficionados rusos que han convertido la violencia brutal en un símbolo emergente de “honor” y “masculinidad”.

En él, se reúnen las indignantes imágenes de lo sucedido en Marsella en 2016 y entrevistas con los extremistas hinchas rusos de las porras Spartak Gladiators y Orel Butchers, quienes con los rostros cubiertos por pasamontañas y máscaras afirmaron que el próximo Mundial de Rusia 2018 “será un festival de violencia”, asegurando incluso que los incidentes serán peores que los sucedidos en Marsella.

Pese a las amenazas, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, señaló que no teme a los hinchas violentos y que confía “plenamente en las autoridades rusas, se están tomando este asunto muy seriamente”.

Ahora, uno de los mayores desafíos para Rusia será resguardar la seguridad de los asistentes a los partidos para evitar que una catástrofe suceda.

Por: Minerva García.

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