Tú les puedas dar una galletita, lo que quieras, en las manos. Ellos estiran sus manitas.

La playa Miramar, en Ciudad Madero, Tamaulipas, en los últimos años ha cambiado su nombre, y es que, en los últimos años, el andador turístico que divide la franja de arena con la desembocadura del Río Pánuco se ha poblado de cientos de mapaches, los cuales están tan acostumbrados a los humanos que ya forman parte de la atracción turística.

Y aunque los lugareños ya no se sorprenden con la presencia de estos animalitos, todos los visitantes quedan encantados con ellos, y ahora, parte de las razones de vacacionar en esta playa es el poder convivir con ellos, alimentarlos y acariciarlos a pesar del riesgo que siempre representa el acercarse a animales en estado de libertad.

Sin embargo, cabe mencionar que, aunque la playa y el malecón están abiertos al público en general, esta es una zona protegida por la Semarnat y Profep, asimismo, existe una asociación civil que se encarga de alimentar y proteger a los mapaches, de la cual está a cargo Hortensia Ruvalcaba, quien es la fundadora.

Finalmente, también se ha hablado sobre la posible plaga ajena al lugar, misma que ha amenazado la presencia de la fauna característica, pero ante esto las medidas propuestas buscan no exterminar, sino esterilizar, pues es culpa del ser humano que este animalito haya tenido que migrar de su hábitat original.

Redacción Qs noticias
Fuentes: Cultura Colectiva, Viajero de México, Plumas Atómicas