Reelección: gracias pero no

21 de diciembre de 2017

J. Israel Martínez Macedo

Las vacaciones empezaron para muchos servidores públicos y funcionarios en el Estado de México, algunos de ellos se tomarán estos días para descansar y relajarse y otros los usarán para delinear estrategias y buscar alcanzar sus sueños electorales para el año entrante en espera de que sus respectivos partidos tomen las decisiones que tengan que tomar.

Para muchos las aspiraciones se vislumbran como un abanico de posibilidades en cualquiera de las cuales puede haber un buen acomodo, para otros solo hay una posibilidad real y en ese escenario se encuentran una buena cantidad de presidentes municipales quienes esperan que sus partidos decidan si los postulan de nueva cuenta o no, aunque todavía restan definiciones por hacer, hay voces que señalan que en el PRI esa decisión ya está tomada y es que no habrá propuesta de reelección.

Aunque muchos quisieran que la decisión tuviera más que ver con con los principios fundacionales del partido (aquello de sufragio efectivo y así), en realidad es un mero asunto de animosidad, los rumores dicen que la decisión la tomó el gobernador Alfredo del Mazo tras evaluar los resultados de los alcaldes tricolores.

En la hipotética evaluación resultó que poco menos de una decena de los titulares en ayuntamientos priistas arrojaron buenos resultados en sus gestiones y no tendrían problema en ser reelectos por sus ciudadanos pero la decisión de no relanzarlos tiene más que ver con no herir las susceptibilidades de otros que se sintieran ignorados o castigados por no ser postulados nuevamente.

Como sea, el punto es que para esta fecha el PRI ya habría resuelto el asunto por la no reelección de sus alcaldes en funciones con lo cual se terminarían las esperanzas para más de uno cuya única posibilidad de mantenerse vigentes era precisamente repetir en su puesto por tres años más.

En el PRD y el PAN aún no hay indicios respecto a quienes serán relanzados y quienes no, aunque es de esperarse que, siendo más pragmáticos, ello dependerá de si tienen oportunidades de ganar en los distintos escenarios que se presenten o no.

Aparentemente, aunque es una posibilidad viable para los partidos, ninguno de ellos haría válida esta opción y nos enfrentaríamos a que, aún con posibilidad de usar esa carta, los partidos decidirán no gastarla en este proceso de 2018 y esperar, quizás a ver qué puede ocurrir en 2020.

De esta manera disminuye también el riesgo de posibles desvíos de recursos hacia las campañas directamente desde los ayuntamientos en funciones aunque debemos mantenernos atentos porque ello no implica que exista la posibilidad que tales desvíos ocurran o se llevan a cabo a través de distintos mecanismos.

Aún a pesar de contar con la posibilidad de reelegir, los partidos podrían apostar por renovar todos sus cuadros y buscar caras nuevas que lleguen a sumar en la búsqueda de la confianza pero, sobre todo, del voto ciudadano que en cada elección se aleja más y más de la actividad política real.