De reporteros, policías y leyes

07 de diciembre de 2017

J. Israel Martínez Macedo

 

 

Dos reporteros son detenidos por la policía municipal de Metepec acusados de grabar afuera de una escuela, los modos quedan capturados en un video que se hizo viral en redes sociales, y la duda en el aire ha girado en torno a sí los reporteros actuaron correctamente o no, la respuesta no es sencilla pero sí contundente: ellos no actuaron indebidamente.

Vayamos por partes: los reporteros grababan imágenes para una nota sobre el frío afuera del kínder Evangelina Osuna de Metepec, una madre llamó a la policía para informar que había dos hombres grabando a los niños, los elementos llegaron observaron que los reporteros hacían su trabajo, vieron a los padres haciendo alboroto y decidieron llevarse detenidos a quienes levantaban las imágenes, hubo resistencia al arresto y todo terminó como se observa en el video.

En conferencia de prensa, el director de Seguridad Pública y Tránsito de Metepec, Jesús Alberto Ramírez Manzur, informó que los policías se llevaron detenidos a los reporteros por una falta administrativa “alteración del orden” aunque después dijo que estaban violando el artículo 77 de la Ley General de Derechos de las Niñas, los Niños y Adolescentes.

Aquí salta la primera inconsistencia: la detención se debió hacer, en todo caso, por la violación al 77 de la mencionada ley, no por una “alteración al orden público” (que era el delito menor), pero no fue así, la puesta a disposición fue solo por la falta administrativa.

Ramírez Manzur dijo textual que “al acudir a este llamado (de la madre denunciante) nos encontramos que efectivamente los compañeros periodistas estaban haciendo parte de su trabajo”, es decir, no estaban violentando la ley ni quebrantando ordenamiento alguno, estaban trabajando, y todavía agregó: “al llegar al lugar ya había una alteración social por parte de los padres de familia con los reporteros” de esta declaración destaca: “POR PARTE DE LOS PADRES DE FAMILIA” es decir, eran ellos quienes alteraban el orden NO LOS REPORTEROS.

Lo anterior significa que los policías de Metepec terminaron deteniendo y presentando ante juez calificador a las víctimas, según la narración del propio director de Seguridad Pública, ya que quienes estaban alterando el orden eran los padres de familia.

Ahora bien, parte de la confusión está en el tema de lo que se puede o no grabar, Jesús Alberto Ramírez citó el artículo 77 de la ley antes mencionada que a la letra dice:

“Se considerará violación a la intimidad de niñas, niños o adolescentes cualquier manejo directo de su imagen, nombre, datos personales o referencias que permitan su identificación en los medios de comunicación que cuenten con concesión para prestar el servicio de radiodifusión y telecomunicaciones, así como medios impresos, o en medios electrónicos de los que tenga control el concesionario o medio impreso del que se trate, que menoscabe su honra o reputación, sea contrario a sus derechos o que los ponga en riesgo, conforme al principio de interés superior de la niñez”.

Es decir, la ley no sanciona el grabar a los menores, ni siquiera, como de manera fantasiosa se llegó a decir, a 500 metros de distancia (no sé si quienes se inventaron esa medida sabrán que 500 metros es medio kilómetro pero estoy seguro que no conocen el alcance de acercamiento que tienen los lentes de las cámaras) la ley prevé circunstancias en las que se aplica y estas son que se “menoscabe su honra o reputación, sea contrario a sus derechos o que los ponga en riesgo, conforme al principio de interés superior de la niñez” pero más aún habla de que sean “referencias que permitan su identificación en los medios de comunicación” es decir, se sanciona la DIFUSIÓN no la obtención (el proceso de grabación).

En una conferencia de prensa, aunque lo que se dice es importante, lo que no se dice es aún más revelador. En este caso, lo que el director de Seguridad Pública de Metepec no dice es que hay más artículos que hablan ser el tema, el 76 en su párrafo segundo hace evidente que la sanción es a la difusión de las imágenes y no a su grabación:

“Niñas, niños y adolescentes no podrán ser objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia; tampoco de divulgaciones o difusiones ilícitas de información o datos personales, incluyendo aquélla que tenga carácter informativo a la opinión pública o de noticia que permita identificarlos y que atenten contra su honra, imagen o reputación”.

Y más aún señala que “Quienes ejerzan la patria potestad, tutela o guarda y custodia, deberán orientar, supervisar y, en su caso, restringir, las conductas y hábitos de niñas, niños y adolescentes, siempre que atiendan al interés superior de la niñez”, para que quede más claro, quien ejerza la tutela de los niños debe, incluso restringir las conductas DE LOS NIÑOS no de los adultos, en palabras simples: si la mamá no quiere que el niño salga en la tele, debe impedirle ponerse frente a la cámara.

La ley señala que se debe contar con el permiso “por escrito o cualquier otro medio” para hacer la grabación pero que en caso de no contar con dicho consentimiento y en el caso particular de un adolescente, será este mismo quien pueda otorgarlo siempre que esto no afecte su honra, reputación o privacidad.

Más aún, la ley indica que no es necesario tener consentimiento para entrevistar a niñas, niños y adolescentes “…cuando la entrevista tenga por objeto que éstos (sic) expresen libremente, en el ejercicio de su derecho a la libertad de expresión, su opinión respecto de los asuntos que les afecten directamente, siempre que ello no implique una afectación a sus derechos, en especial a su honra y reputación”. Los reporteros de Megacable caen en este supuesto.

Por lo anterior es posible afirmar que: definitivamente los reporteros no incurrieron en ningún tipo de violación a la ley y mucho menos en una falta administrativa, porque como lo dijo en conferencia el director de Seguridad Pública de Metepec, quienes estaban incurriendo en “alteración del orden” fueron los padres y no los empleados del medio de comunicación.

Respecto a la presunta violación a la Ley General de Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes queda claro también que no existió tal pues dicho ordenamiento, en primer lugar, sanciona la difusión no la toma de las imágenes; en segundo, castiga que la difusión de la información (no solo imágenes) pueda afectar los derechos de privacidad, honra o reputación de los menores  pero nada más y, tercero, permite que haya difusión de las opiniones de los menores aún sin autorización de los padres o tutores bajo ciertas reglas.

Al no haber delito qué perseguir ni falta administrativa qué sancionar, es un hecho, entonces que la detención de los reporteros fue totalmente arbitraria y sin justificación legal alguna por lo que debe existir una sanción tanto a quienes la ejecutaron como a quienes la ordenaron, quizás con la salvedad de que no fue realizada con agravantes sino por falta de capacitación.

Ya ni hablar de la grave omisión de los policías al no considerar la presunción de inocencia de los reporteros y dar por sentado que estaban violando alguna ley, razón por la cual debían ser detenidos; por el contrario, los elementos supusieron que había delito y realizaron la detención con las consecuencias ya conocidas.

Entonces: lo dicho los reporteros no actuaron indebidamente, no violaron ninguna ley ni incurrieron en falta administrativa alguna (los padres sí, así lo dijo Jesús Alberto Ramírez), nada impide grabar a los menores mientras se respeten sus derechos, no se les ponga en peligro o se atente contra su honra, imagen o reputación; no se necesita ninguna autorización, incluso para hacer entrevistas, en tanto se respetaran esos elementos; la ley sanciona la difusión y el mal uso de esta información pero no su obtención y así son las cosas, nos gusten o no.