Pueblo chico elecciones grandes

 

7 de noviembre de 2017

J. Israel Martínez Macedo

 

 

El proceso electoral federal tiene todos los reflectores puestos en él; sin embargo, en el estado de México también se renovará la Legislatura local y los 125 municipios lo que ha convertido cada uno de ellos en un hervidero de grillos, pequeñas repúblicas con sus propios sistemas de gobierno.

En Toluca, por ejemplo, el gobierno se volvió dictatorial y amenaza con la búsqueda de una reelección que se ve muy complicada en el horizonte; si se conforma una candidatura del Frente Amplio Demócratico, también para los municipios, con los resultados de la Administración de Fernando Zamora es un hecho que el PRI perderá la capital del estado.

Un caso por demás interesante será el de Huixquilucan, si bien Alfredo del Mazo Maza no es oriundo de ahí, sí se trata del municipio que gobernó en los comienzos de su carrera política en la entidad; el asunto es que ahí está actualmente Enrique Vargas, el panista que nadie creía que podía ganar pero que corrió con la suerte de que la imposición del candidato tricolor terminó por fragmentar a los priistas y eso le permitió el ascenso a la alcaldía; esta acción le ha dado una efímera fortaleza en el albiazul y debe mantener ese puesto si desea ser referente en su partido.

Los municipios de la zona oriente son una verdadera incógnita si bien ahí se encontraba el músculo del eruvielismo, la última elección arrojo un resultado de pesadilla para los tricolores y de ensueño para AMLO y compañía pues dichos sitios se los adjudicó Morena y amenazan con repetir en el proceso local de 2018, lo que generaría que la cámara local y los ayuntamientos de esa zona se tornaran en el bastión mexiquense de la izquierda radical.

En Metepec el escenario es por demás incierto dado que se trata de una localidad altamente politizada en la que la búsqueda del poder se ha convertido en una pugna entre familias que podría resultar en una sanguinolenta contienda interna de la cual podría sacar ventaja la oposición; eso, claro, solo si en Morena no terminan descuartizándose unos a otros y si el candidato de un posible Frente Amplio no es resultado de una imposición sino de un consenso.

En los municipios de la zona metropolitana norte: Naucalpan, Tlalnepantla, Cuautitlán, Izcalli, Nicolás Romero, entre otros; todo dependerá de cómo se construyan las alianzas entre partidos pero todos los escenarios pintan para finales de fotografía el día de la jornada electoral, las campañas serán fundamentales y mas que nunca el trabajo hecho por los alcaldes será factor para que los indecisos inclinen la balanza de un lado u otro.

En un hecho que la presencia del Frente Amplio Democrático a nivel federal beneficia al priismo al restarle votos a todos los partidos, incluido Morena, pero que en el nivel municipal le complica el escenario al tricolor porque fortalece a los partidos que, en solitario, no tendrían posibilidad de competir con quienes parece que liderarán la contienda: PRI y Morena.

En cada municipio los factores son muy particulares y sería un error pensar que, como en otras ocasiones, la elección se ganará si se opera en conjunto a nivel estatal, la influencia de las campañas por la Presidencia de la República tendrá peso pero no será tan determinante como en años anteriores, en parto porque el electorado ha aprendido a distinguir entre unas y otras; lo dicho: cada municipio es un reino y los escenarios dan para que nadie se distraiga.