Este acto, fue calificado de “caballerosidad” y por otro como una “hipocresía” por parte del matador.

 

José Antonio Morante Camacho, limpió las lágrimas del toro que minutos después se dispuso a matar en un acto que fue calificado por millones de personas como “hipócrita” y “sádico”.

El hecho ocurrió el pasado 10 de mayo, aunque recientemente se viralizaron los clips que revelan el momento exacto en que el torero se percata de que el animal sufre y llora al tener banderillas clavadas en el lomo, por ello, este saca un pañuelo de su chaqueta para limpiarle los ojos.

Dicho gesto recibió los aplausos de quienes se encontraban presentes en la plaza, calificándolo como una muestra de “caballerosidad”.