Vergonzoso récord mundial para la justicia mexiquense

María Elena Pérez está fatigada; su marido Daniel García Rodríguez lleva 17 años cuatro meses en prisión preventiva, sin sentencia, un vergonzoso récord mundial para la justicia mexiquense que no ha podido demostrar la culpabilidad del indiciado por el homicidio de una regidora, pero se niega a liberarlo. Por ello María Elena sostiene que los políticos acusadores del grupo Atlacomulco victimarios de su pareja “son una basura”.

A García Reyes le imputan la autoría intelectual del asesinato de la regidora de Atizapán de Zaragoza, Estado de México, María de los Ángeles Tamez, de 27 años, ocurrido el 5 de septiembre de 2001, pero de acuerdo con su defensa y el colectivo Pena Sin Culpa, el acusado y su coacusado Reyes Alpízar son víctimas de un caso fincado con fabricación de pruebas a base de torturas y toda una trama.

En resumen, apuntan, son “presos políticos” del entonces gobierno priista de Arturo Montiel Rojas, su procurador de Justicia Alfonso Navarrete Prida y el subprocurador Rogelio Figueroa.

En 2017, dice Alberto Quezada, integrante de Pena Sin Culpa, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU acreditó la detención arbitraria de García Rodríguez y de Reyes Alpízar, por lo que ordenó su libertad inmediata y la reparación del daño.

Además, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tiene un informe de admisibilidad en el que estudia a fondo la responsabilidad internacional del Estado mexicano por la detención de más de 17 años en primera instancia, sin sentencia de los procesados, la fata de investigación, la tortura y las violaciones al debido proceso.

En este contexto, incluso, Amnistía Internacional se ha pronunciado a favor de los procesados.

Notimex.

Redacción QS.