·         Se complican elecciones de magistrados y presidente el Poder Judicial.

·         Seis aspirantes con padrinazgos buscan suceder a Sergio Medina P.

·         Al magistrado “torero” se le están saliendo las reses bravas del corral.

·         Ricardo Sodi, el más avanzado, podría enfrentar duros señalamientos.

El hecho de que al final de su quinquenio se le esté descomponiendo el escenario al presidente del Poder Judicial del Estado de México, Sergio Javier Medina Peñaloza, expone “o una incapacidad operativa o que le fue difícil amalgamar los intereses al interior del Consejo de la Judicatura” porque no midió o no se preparó para el nuevo escenario político del Estado de México y el país.

Tener como aspirantes a la presidencia del TSJEM –en una sucesión adelantada- a casi el 15 por ciento de los magistrados no es una buena señal de orden y disciplina, y por el contrario, refleja que el grado de penetración de factores y actores externos en un poder sigiloso, oscuro y pantanoso ya está en los tuétanos del espinazo.

 

De entrada, la elección de 10 nuevos magistrados ya se le está haciendo agua a Medina Peñaloza, pues basta mencionar que ayer el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local y coordinador de la mayoría de Morena, Maurilio Hernández González, le recordó al magistrado que “no ha emitido nuevas convocatorias para reponer el proceso de selección de esa decena de justicieros” como lo exhortó la Legislatura y que además de ameritar posibles “acciones” desde la soberanía, también ya tiene encima el amparo promovido por varios aspirantes que se sienten engañados con una competencia a la que tildan de “simulada y arreglada”.

 

El sexteto que pretende suceder a Sergio Medina se los presento en la siguiente lista con sus respectivos padrinazgos:

 

1.- Magistrada Elizabeth Rodríguez Cañedo, cercana a los ex presidentes José Carmen Castillo y Baruch Delgado.

2.- Magistrada Refugio Elizabeth Rodríguez Colín, cercana a los ex presidentes José Carmen Castillo y Baruch Delgado.

3.- Magistrado Vicente Guadarrama, identificado como “el delfín” de Medina Peñaloza y quien desde agosto pasado abrió la contienda con su destape “más que adelantado”.

4.- Magistrado José Luis Maya Mendoza, quien –se dice- va por la libre pegándole a la cabeza para que le den la cola.

5.- Magistrado Marco Antonio Díaz Rodríguez, aparentemente independientes pero ya se inclinó con el que a continuación viene en mención.

6.- Magistrado Ricardo Sodi Cuellar, a quien un gran sector de sus colegas señala como el candidato “oficial”, pero no de Sergio Medina.

 

Sobra decir que José Carmen Castillo Ambriz, a quien se le adjudican por lo menos dos prospectos, es en este momento consejero jurídico de primera línea en Morena. Allegado a Higinio Martínez Miranda.

 

En síntesis, la aparente inoperancia de Sergio Medina está poniendo en riesgo la sucesión y como nunca, pareciera que ha minado el camino del próximo presidente del Poder Judicial. Literal: los toros se están saliendo del corral y amenazan con “coger” (término taurino) al matador de redes bravas. Y el remate… Vaya que el presidente del PJEM le restó seriedad a su trayectoria con el recital de su Quinto Informe que, seguramente, no fue su idea sino una mala recomendación de los asesores de imagen y comunicación.

 

CANCIÓN, DICHO O REFRÁN…

Entre abogados te veas…

Por cierto, indican a esta columna que entre los aspirantes más avanzados y con amplias posibilidades de presidir el Poder Judicial del Estado de México está Ricardo Sodi Cuellar, quien al interior del tribunal pasa con bajo perfil en su calidad de Magistrado de la Segunda Sala Colegiada Penal de Toluca. Sin embargo, indican esas fuentes, sus adversarios juristas podrían incomodarle el camino con su historial marcado por relaciones personales y profesionales en el que aparecen personajes como al padre Marcial Maciel, creador de los Legionarios de Cristo y quien lo hizo director de la Facultad de Derecho de la Universidad Anáhuac México Norte, en Huixquilucan. Además, alistan un expediente que lo involucra como parte de la defensa de Sandra Ávila, mejor conocida como la Reina del Pacífico. Así que el magistrado Sodi tiene que ir preparando su defensa pública y mediática porque le puede arruinar el cometido.

 

El mensaje de la imposición…

La misión de Alejandra del Moral al frente del PRI, por tercera ocasión, va más allá de los resultados que tenga en las elecciones el 2021. Sostengo lo dicho de que el PRI en automático y sin hacer mucho esfuerzo, casi sin despeinarse, habrá de recuperar alcaldías y escaños en la legislatura local en los comicios intermedios, gracias a la impericia, incapacidad, incumplimiento de promesas de campaña y el caos que impera en Morena, condición que seguramente se extenderá hasta los siguientes 18 meses. El 2021 no es la prueba de fuego de Alejandra del Moral, será el 2023 con elección de gobernador y donde su resultado tendrá que ser igual o parecido al del 2017; de lo contrario se concretaría la idea macabra que cunde entre muchos priistas en el sentido de que su imposición es un mensaje adelantado de que la plaza ya está entregada.