Concluye satisfactoriamente las primeras tres generaciones del programa “Repensemos Mexiquenses”

Este jueves, en el Museo del Barro de Metepec se llevó a cabo una platica motivadora para las tres primeras generaciones de jóvenes que concluyeron satisfactoriamente el programa “Repensemos Mexiquenses” de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), cuyo objetivo es la no criminalización de jóvenes en conflicto por delitos no considerados de alto impacto pero de alta incidencia en la entidad.

Al respecto, Marisela Mora Cordero, Coordinadora General de Atención Inmediata y Justicia Restaurativa de la FGJEM informó que, para este programa se requiere un total de 3 mil adolescentes en conflicto con la ley el año pasado, de los cuales se tomó una muestra de 141 entre 12 y 17 años, 11 meses; de esos, dijo, 25 están por terminar la primera fase del programa y sólo cuatro desertaron.

“Son consultas externas, no están internados, están supervisados, tanto por el personal como por parte de Justicia Restaurativa”, dijo.

La funcionaria explicó que explicó que la finalidad de este programa es llevar a estos adolescentes a concluir estudios y lograr incorporarse al sector laboral, cultural y económico.

““Durante 2018 la fiscal especializada en materia de adolescentes indicó que hubo 3 mil y fracción adolescentes en conflicto con la ley, esta cifra se divide en 2 mil con detenido y mil y cachito sin detenido, de esos 3 mil sacamos una muestra de 141 chicos de entre los 13 años y los 17 años” explicó.

Señaló que derivado de la muestra que analizaron se pudo determinar que Asimismo señaló que el vínculo estrecho entre el consumo de droga y la comisión de un delito, además realizaron mapeos ver ubicar los municipios en donde hay mayor consumo de droga como marihuana en inhalables en adolescentes y niños.

Entre los municipios en los que detectaron mayor incidencia se encuentran
Valle de Chalco, Ecatepec, Chalco y Naucalpan, mientras que en elValle de Toluca se encuentran Metepec, Zinacantepec, Lerma.

“Hemos detectado que el origen de un adolescente violento que comete un delito es la propia familia”, por ello, este programa está diseñado para incluir al primer círculo del adolescente, así los jóvenes entran al centro de integración juvenil a un proceso terapéutico y los tutores acuden a talleres, cada caso cuenta con un psicólogo y un trabajador social que le dan seguimiento de manera individual.