Calaveras se hicieron populares gracias a grabadores nacionales 

  

Por: L.A. Belasko. 

 

En las culturas mesoamericanas la muerte era sólo la conclusión de una etapa de vida que se extendía a otro nivel. En la práctica era común conservar cráneos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban el término de ese ciclo. 

 

A la llegada y conquista de los españoles, los rituales que iban en contra de los preceptos de la religión católica fueron prohibidos y en muchos casos, ante la resistencia de los pueblos indígenas por eliminarlos, se sustituyeron por otros. 

 

En cuanto a las “calaveras”, que eran publicadas en gacetas en verso a manera de crítica, se hicieron populares en la segunda mitad del siglo XIX gracias a grabadores como Gabriel Vicente Gaona, Manuel Manilla y muy especialmente José Guadalupe Posada.