Jair no tiene vicios, es aficionado al fútbol. Padre e hijo iban a entrar a un equipo “llanero”, algo difícil de cumplir.

“Mi hijo tenía la meta de estudiar para laboratorista químico. Me dedico a la construcción y él veía las necesidades que teníamos en el hogar, quería superarse para sacarnos adelante”, dijo Carlos Soto, padre de Jair. Su hijo es un joven de 15 años que perdió ambas piernas al ser arrollado por un automovilista en supuesto estado de ebriedad el 14 de marzo sobre Paseo Tollocan y Avenida Tecnológico.

Roberto “N”, el conductor, fue detenido por lesiones culposas (ilícito no grave), pagó una medida cautelar económica de casi medio millón de pesos impuesta por el juez para seguir en libertad su proceso. Familiares y amigos de Jair pidieron que se hagan las reformas para que el delito sea considerado grave, porque la sanción es irrisoria a pesar del daño hecho.

Jair no tiene vicios, es aficionado al fútbol. Padre e hijo iban a entrar a un equipo “llanero”, algo difícil de cumplir.

El menor luchó por su vida y fue dado de alta para iniciar terapias físicas de acondicionamiento, además de atención psicológica para poder usar silla de ruedas y prótesis. Algo que no ha sucedido, según denunció Carlos.

El padre pidió a la gente que si bebe no maneje porque pone en peligro a los demás.

Al principio las autoridades aseguraron a un joven que era el copiloto, por lo que en redes sociales se especuló que el chófer responsable había usado influencias para evadir la cárcel.  Finalmente, el conductor fue llevado ante el juez, quien determinó la medida cautelar económica, también impuso firmar periódicamente y entregar documentos para no salir del país, cuestiones que prevé la ley.

Gente marchó y solicitó a quienes hacen leyes, modificarlas para que los sujetos involucrados en un percance similar en el que lesionen o asesinen a una persona, paguen con penas severas y hagan campañas de prevención.

La Comisión de Derechos Humanos estatal (Codhem) inició una queja de oficio para evitar que se violentaran los derechos del adolescente.

Fuentes allegadas al caso Jair dicen que, aunque se solicitó prisión preventiva oficiosa, el juez consideró que no había elementos para tal y que la resolución estuvo apegada al Código Nacional de Procedimientos Penales, asimismo, al del Estado de México.

En el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de México (DIFEM) dijeron que darían acompañamiento legal a la familia y descartaron solicitar la reclasificación del delito en el caso.

El 31 de marzo, casi 15 días después del incidente, otro joven que iba aparentemente alcoholizado chocó contra otro que iba en moto sobre la carretera Toluca-Tenango, el motociclista falleció. Los delitos que se imputaron al conductor son homicidio culposo, lesiones culposas y daños en bienes (los tres no graves), por ende, se le permite que con el pago de una medida cautelar económica pueda seguir su proceso en libertad.

DATOS: 

-La familia de Jair pidió a conductores no combinar alcohol y volante

-Denunciaron que no han recibido el apoyo de las autoridades

-En la clínica 220 del IMSS se inició una investigación por posible negligencia porque pudieron haberse precipitado en amputarle las piernas

TITULO SEGUNDO

Delito y Responsabilidad 

CAPITULO I 

El Delito y sus Clases 

Artículo 6.- El delito puede ser realizado por acción, omisión y comisión por omisión. 

Artículo 7.- Los delitos pueden ser: I. Dolosos; II. Culposos; y III. Preterintencionales. 

El delito es doloso cuando se causa un resultado querido o aceptado, o cuando el resultado es consecuencia necesaria de la acción u omisión. El delito es culposo cuando se causa el resultado por negligencia, imprevisión, imprudencia, impericia, falta de aptitud, de reflexión o de cuidado. El delito es preterintencional cuando se causa un daño que va más allá de la intención y que no ha sido previsto ni querido y siempre y cuando el medio empleado no sea el idóneo para causar el resultado.   

Dalila R. Franco