Casas y negocios quedaron destruidos por el paso de las llamas en los siguientes condados. 


Con información de: Reuters.

Bomberos combatían el martes 15 incendios forestales en el norte de California, que han dejado al menos 11 muertos y destruido cientos de casas y negocios en la zona vitivinícola del estado estadounidense.

La labor de los bomberos era apoyada por una menor intensidad en los vientos y por el descenso de una capa de niebla fría y húmeda que se espera para el día.

Autoridades informaron que cerca de 1,500 casas y negocios quedaron destruidos y que decenas de acres de plantaciones habían sufrido el paso de las llamas desde el fin de semana.

Los focos fueron avivados por temperaturas altas y condiciones de sequedad. Más de 20,000 personas tuvieron que abandonar sus hogares, muchos lugares sufrieron cortes de electricidad y varias escuelas y dos hospitales en el condado de Sonoma tuvieron que cerrar.

“Tenemos que aprovechar antes que aumenten los vientos”, dijo Crawford. “Hay mucha devastación (…), gente que lo perdió todo”.

La mayoría de las víctimas se registraron en el condado de Sonoma, donde se confirmaron siete muertes relacionadas al incendio, según el departamento del alguacil. Otras dos personas murieron en el condado de Napa y una en el condado de Mendocino, dijeron autoridades. NBC News reportó otra víctima en el condado de Yuba.

El gobernador de California, Jerry Brown, declaró estado de emergencia en Napa, Sonoma y otros cinco condados entre los que se cuenta Orange, al sur del estado, donde un incendio destruyó el lunes al menos cinco viviendas en el acaudalado barrio de Anaheim Hills.