El dióxido de carbono acumulado en el planeta ha superado una barrera crítica irreversible.


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Nuestra Tierra ha entrado desgraciadamente en una nueva era climática como consecuencia de la acumulación en la atmósfera de gases de efecto invernadero. Según ha confirmado la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en el Boletín anual publicado este 24 de octubre, el 2015 fue el primer año en la historia reciente de nuestro planeta en que se superó la barrera de las 400 partes por millón de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, “un umbral simbólico y a la vez significativo” que sigue aumentando este 2016.

“Los niveles de CO2 ya habían alcanzado anteriormente la barrera de las 400 ppm en algunos lugares concretos durante varios meses del año, pero nunca antes a escala mundial durante un año entero”, destaca la OMM. Según las predicciones de la estación más antigua de vigilancia de los gases de efecto invernadero, situada en Mauna Loa (Hawái), las concentraciones de CO2 permanecerán por encima de las 400 ppm durante todo 2016 y “no descenderán por debajo de ese nivel durante muchas generaciones”. La concentración de CO2 en la atmósfera antes del inicio de la era industrial era de alrededor de 278 ppm.

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“El año 2015 inauguró una nueva era de optimismo y de acción por el clima con el acuerdo sobre el cambio climático alcanzado en París. Pero también hará historia por haber marcado una nueva era climática, en la que las concentraciones de gases de efecto invernadero han alcanzado niveles sin precedentes”, dijo el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas.

“El acuerdo alcanzado recientemente en Kigali para enmendar el denominado Protocolo de Montreal y eliminar progresivamente los hidrofluorocarbonos, que actúan como potentes gases de efecto invernadero, es una buena noticia. La OMM celebra que la comunidad internacional haya adquirido un compromiso significativo con la acción por el clima”, dijo el señor Taalas.

El problema mayor es el CO2

“Pero el verdadero problema ahora es el dióxido de carbono, que permanece en la atmósfera durante miles de años y en el océano aún mucho más. Si no nos ocupamos de las emisiones de CO2, no podemos hacer frente al cambio climático ni limitar el aumento de la temperatura a 2 °C con respecto al nivel preindustrial. Así pues, es de suma importancia que el Acuerdo de París entre en vigor el 4 de noviembre, mucho antes de la fecha prevista, y que aceleremos su aplicación”, manifestó el Secretario General.

El crecimiento acelerado que experimentó el CO2 fue impulsado por el episodio de “El Niño”, que empezó en 2015 y cuyos fuertes efectos se prolongaron hasta bien entrado 2016. Eso provocó sequías en las regiones tropicales y redujo la capacidad de los “sumideros” -como los bosques, la vegetación o los océanos- para absorber CO2. Esos sumideros absorben actualmente alrededor de la mitad de las emisiones de CO2, pero existe el riesgo de que se saturen, lo cual aumentaría la fracción de las emisiones de dióxido de carbono que permanece en la atmósfera, según se indica en el Boletín sobre los gases de efecto invernadero.

Entre 1990 y 2015 el forzamiento radiactivo -que provoca un efecto de calentamiento del clima- experimentó un incremento del 37 % a causa de los gases de efecto invernadero de larga duración, tales como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O), resultantes de las actividades industriales, agrícolas y domésticas.

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La OMM y sus asociados están trabajando con vistas a conseguir un Sistema mundial integrado de información sobre los gases de efecto invernadero que ayude a las naciones a seguir de cerca los progresos en la aplicación de sus promesas nacionales de reducción de emisiones, mejorar la presentación de informes nacionales sobre las emisiones e informar acerca de la adopción de medidas de mitigación adicionales. Este Sistema se basa en la experiencia a largo plazo de la OMM en las observaciones de los gases de efecto invernadero y los modelos atmosféricos.

La OMM está empeñada en mejorar los servicios meteorológicos y climáticos para el sector de la energía renovable y en apoyar la economía verde y el desarrollo sostenible. Se necesitan nuevos tipos de servicios meteorológicos para optimizar la producción de energía solar, eólica e hidroeléctrica.

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Con información de: La Vanguardia.com

Texto original: http://www.lavanguardia.com/natural/20161024/411277672469/concentracion-dioxido-carbono-co2-atmosfera.html?utm_source=facebook&utm_medium=social&utm_campaign=natural

  


Glosario:

 

Efecto Invernadero: es un proceso en el que la radiación térmica emitida por la superficie planetaria es absorbida por los gases de efecto invernadero (GEI) atmosféricos y es re irradiada en todas las direcciones. El efecto invernadero natural de la Tierra hace posible la vida como la conocemos. Sin embargo, las actividades humanas, principalmente la quema de combustibles fósiles y la tala de bosques, han intensificado el fenómeno natural, causando un calentamiento global. (Fuente: Wikipedia.es).

Hidrofluorocarbonos: Compuestos que contienen sólo átomos de hidrógeno, flúor y carbono. Fueron introducidos como alternativas a sustancias en atender muchas necesidades industriales, comerciales y personales que agotan la capa de ozono. Los HFC se emiten como subproductos de procesos industriales y también se utilizan en la fabricación. Significativamente no agotan la capa de ozono estratosférico, pero son gases de efecto invernadero potente con potenciales de calentamiento atmosférico. (Fuente: termwiki.com).