“Si volviera a nacer sería nuevamente gay. Me he divertido mucho, tener pareja hombre es un placer.”


Por: Marycarmen Aguilar Franco

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Este Diablo es pornógrafo desde hace 12 años, también es gay, creó su propia productora para filmaciones atrevidas, la primera y única en México; con sus primeras dos películas ganó premios en Europa, esta labor ha sido poco redituable pero muy divertida, tal como es él, sonriente, simpático, no para de reír a carcajadas o sonreír por el más leve motivo.

Mientras preparamos un humeante y aromático café, recuerda sus inicios en la industria porno gay, algo inexistente en el país; en tal empresa, recuerda, todos los involucrados pusieron sus almas, corazones, talentos y dinero en las dos películas con tema de lucha libre “La Putiza” y la “Verganza”.

Su primer objetivo, sin tantas pretensiones, fue cubrir la necesidad de un sector particularmente exigente; no existían en México realizadores de porno, quizás por cómo ha estado cerrada y reprimida la sexualidad en el país, comentó El Diablo, aunque el hombre en general es consumidor alto de pornografía y en este mercado se anota precisamente la comunidad gay.

Su incursión en el mundillo fue un pequeño gran boom, ambas películas las llevaron al Festival Internacional de Cine Erótico Gay de Barcelona, el Heat Gay, recibieron premios y excelentes críticas de los expertos, en consecuencia lograron un repunte y éxito económico mediano, porque en México no se gana tanto con el porno como muchos creen, una razón, dice el Diablo, es la pornografía gratis por Internet o encontrarla muy barata en puestos callejeros, afuera del metro por 10 o 15 pesos pueden elegir entre una gran variedad.

Estados Unidos es el mercado fuerte, el principal consumidor de porno, y hacia este lugar dirigen sus esfuerzos y talentos, con varias producciones después de las primeras dos realizaciones, esas películas filmadas con mucho entusiasmo y pocos recursos; no tenían tema, querían hacer algo parecido a la época del cine de oro, eligieron máscaras de luchadores por el anonimato, y el resultado fue muy divertido, dice.

El Diablo saborea su café y unas deliciosas galleticas de nuez, mientras sonríe por los recuerdos: “fueron felices días, una producción cara, dos diseñadores de modas; ganamos premios, le pusimos mucho amor” dice sin parar de sonreír y evocar aquel joven inexperto de la película, “El Diamante” con quien se logró crear un buen equipo de amigos, de trabajo, cada quien en su área.

diablocinegay_texto_002_imgPasaron los años y “El Diablo” siguió con las filmaciones porno gays, tiene otros 10 títulos en su haber como productor; algunos de sus socios tomaron fama en otros ámbitos, otros volvieron a sus trabajos comunes, continúan los proyectos para nuevas produciendo, sigue divirtiéndole este trabajo, continua excitándole el asunto de marcar pautas, proponer cambios, sin repetir temas.

Le anima también observar cómo empieza a ser mucho mejor negocio en Estados Unidos donde tienen gran clientela, le preguntamos si el repunte de su actividad tiene relación con el crecimiento de la lucha por el orgullo LGBTTI, no lo considera así, la idea solo surgió, aunque el Diablo piensa un poco y concluye que ganar premios les permitió abanderar un poco.

“Si volviera a nacer “El Diablo” sería nuevamente gay: nos asegura; también explica: “me he divertido mucho, tener pareja hombre es un placer”, y por supuesto volvería hacer este tipo de filmaciones que también vende en Europa y Japón.

Actualmente está en proyecto una película aún sin historia, y otra llamada “Y tu papá también”, donde insinúa un poco el tema del incesto, “es una película donde se dan todos contra todos”, concluye con una recomendación, consumir prono mexicano, porque han logrado ganar su lugar, con actores y realizadores mexicanos muy talentosos.

Espera continuar con la misma productora con la que filmaron “La Putiza” y “La Verganza” en el 2004, porque les resultaba más barato hacer dos películas que una. “Creamos un buen grupo de amigos, porque no teníamos suficiente dinero, ni suficiente talento como para hacer una buena película: finalmente el resultado fue favorable.

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