Los 8 millonarios que tienen más dinero que la mitad de la población del mundo


Las ocho personas más ricas del mundo, todos hombres, acumulan en sus carteras más riqueza que la mitad de la población del mundo más pobre, unas 3.600 millones de personas.

Así lo muestra un nuevo informe de la organización contra la desigualdad Oxfam, el cual afirma que la brecha entre ricos y pobres es “más grande de lo que se temía”.


Los ocho millonarios con más dinero según Forbes/Oxfam

  1. Bill Gates (EE.UU.): cofundador de Microsoft
  2. Amancio Ortega (España): fundador de Zara propietario de Inditex
  3. Warren Buffett (EE.UU.): accionista mayoritario de Berkshire Hathaway
  4. Carlos Slim Helú (México): propietario de Grupo Carso
  5. Jeff Bezos (EE.UU.): fundador y director ejecutivo de Amazon
  6. Mark Zuckerberg (EE.UU.): cofundador y CEO de Facebook
  7. Larry Ellison (EE.UU.): cofundador y CEO de Oracle
  8. Michael Bloomberg (EE.UU.): dueño de Bloomberg LP

Fuente: Forbes/Oxfam


Para hacer sus estimaciones Oxfam, se basa en datos de Forbes y en el reporte anual Credit Suisse Global Wealth, que muestra la distribución de la riqueza global desde 2000.

La encuesta utiliza el valor de los activos de un individuo, principalmente propiedades, y le resta deudas, para determinar lo que la persona “tiene”. Los datos excluyen los salarios o ingresos.

La organización había calculado en 2016 que las 62 personas más ricas del mundo tienen tanta riqueza como la mitad de la población mundial más pobre.

Pero el número se redujo a tan solo ocho este año por el refinamiento de datos, más precisos, con los que contó para este último informe, explicó la organización.

La Oxfam hizo un llamado a generar “una economía más humana” e instó a los gobiernos a acabar con los pagos corporativos y la evasión fiscal, así como imponer mayores impuestos a las personas más ricas.

También pide que los empresarios paguen una “parte justa de impuestos” y que las empresas ofrezcan un “salario digno”, que sea más alto que el salario mínimo fijado por los gobiernos.

Y aunque algunos creen que en lo que hay que invertir es en aumentar el crecimiento económico, lo que verdaderamente importa es aumentar el bienestar de la población, aumentar las posibilidades para tener una vida digna.

La desigualdad social atenta contra las personas más pobres, quienes difícilmente encuentran oportunidades para desenvolverse plenamente.

Por: Abril Quintero

[hr style=”striped”]

Fotografía de Portada: GettyImages