EN LOS ÚLTIMOS NUEVE AÑOS, LOS DIABLOS HAN PASADO “SIN PENA NI GLORIA” Y LA ONCEAVA ESTRELLA SE VE LEJOS.

 El 23 de mayo de 2010 fue el último gran día de los Diablos Rojos del Toluca, sí, aquel momento cuando lograron su título diez de la primera división del futbol mexicano.

Se cumplieron nueve años en los que la escuadra escarlata no ha conseguido un nuevo trofeo para levantar ante su afición, la que ya está desesperada por ver nuevamente a su equipo en los primeros planos, para muchos un “grande” del balompié azteca, sin embargo, se está quedando corto, al parecer, las malas decisiones durante este largo tiempo han ocasionado la sequía.

Irónicamente, dos hombres que fueron trascendentales como jugadores en los grandes títulos logrados por los Diablos Rojos, simplemente como técnicos se quedaron cerca de lograrlo, pero muy lejos de dar la misma satisfacción: José Cardozo y Hernán Cristante.

LOS CAMBIOS DE DIRECTIVOS, TÉCNICOS Y JUGADORES

Durante esta sequía, han pasado cinco presidentes del club: Santiago Velasco, Fernando Corona, Jesús Vallejo, Jaime León y actualmente, Francisco Suinaga, para su mala fortuna, ninguno le ha dado al clavo para llegar al título nuevamente. Estuvo cerca de un nuevo éxito, Don Fernando Corona, cuando avaló que el “Ojitos” Meza regresara al banquillo, y de hecho, Toluca llegó a la final del Apertura 2012, aunque cayó ante Xolos de Tijuana; lo mismo ocurrió en el Apertura 2018 cuando disputaron el partido por el título pero sucumbieron con Santos Laguna, con Cristante como técnico.

Durante estos años, también llegaron jugadores sin pena ni gloria, algunos que sólo han pretendido usar a la institución como un trampolín para buscar mejor condiciones de vida… hay de todo, uno que otro que hizo diferencia y dejó huella.

Esa historia ha sido constante en el Deportivo Toluca, con decisiones tardías y erróneas, continuamente contratando jugadores extranjeros que llegan dos semanas antes de iniciar un torneo y empiezan los pretextos o quizá realidades de acoplamiento a la altura de Toluca y al balompié mexicano, lo que sin duda deja indefenso al equipo cuando se miden con otros de mayor planeación.

La costumbre de poca planeación, decisiones tardías y contratación de jugadores que no dan resultados sigue siendo, hasta hoy, un gran obstáculo para que los Diablos Rojos consigan su objetivo, la estrella once en el balompié mexicano y traten de alcanzar a Chivas y América, lo más ganadores.

INVERSIÓN MILLONARIA CON REFUERZOS “ESTRELLA”

A inicios de 2019, el Deportivo Toluca invirtió casi 10 millones de dólares en las transacciones para nada, trajo a los extranjeros Felipe Pardo y Federico Mancuello, Emmanuel Gigliotti y William Da Silva.

El delantero Mancuello llegó cuando estaba a punto de comenzar el torneo y aunque presume de lograr una Copa Sudamericana y haber jugado en el Cruzeiro de Brasil, en Toluca sólo hizo dos goles en 12 partidos disputados; otro es el “Puma” Gigliotti, cartelazo con el que llegó, después de jugar para Boca Juniors y para el Independiente de Avellaneda, siendo el goleador de la última temporada de la Superliga de su natal Argentina con 12 goles en 15 partidos (efectividad del 80 por ciento); pero en México, con los Diablos, en 14 partidos, porque no jugó desde la primera fecha por el tradicional acoplamiento que refieren los refuerzos toluqueños, marcó apenas 3 goles, es decir, una efectividad del 21 por ciento, ese el claro reflejo de lo que refuerzos en el ataque simplemente no funcionan, y en el futbol, los triunfos se dan con goles, no sólo con una buena media cancha o defensa, sino con delanteros que marquen la diferencia.

En este primer semestre del 2019, los rojos tocaron fondo de la mano de Hernán Cristante, que, aunque fue un gran portero con Toluca al conseguir seis títulos y ser estrella en momentos determinantes, irónicamente, como técnico no logró sumar ni uno, está claro que no todo dependía de él, sino de las decisiones de “más arriba”. La escuadra escarlata jugó la Copa de Campeones de Concacaf en busca de la internacionalización que tanto le ha hecho falta, pero lo echaron a perder, pues con mucho esfuerzo llegaron a los octavos de final y ahí quedaron fuera ante un equipo de la Major League Soccer, el Kansas City.

La historia fue muy parecida en el Clausura 2019, donde la afición esperaba alegrías y felicidad de su equipo que había invertido millones para regresar a los primeros planos, pero no fue así, los refuerzos intrascendentes y el equipo se quedó en los límites de la clasificación a la liguilla, por debajo de equipos como Tijuana, Pachuca y Necaxa, todo esto le costó el trabajo a Cristante, pues siempre hay que buscar un culpable y le tocó al argentino.

Ahora, Toluca bajo la dirección técnica de Ricardo La Volpe, tiene una nueva oportunidad, regresaron el 3 de junio a pruebas físicas y pretemporada en Acapulco, Guerrero, será imprescindible una planeación eficaz de la directiva, con bajas y altas bien analizadas a corto y mediano plazo; fácil y sencillo, decisiones deportivas a quien le corresponda y decisiones directivas a los de arriba, para eso existen los organigramas y niveles de autoridades. En esta ocasión su hándicap es que el exjugador histórico, Antonio Naelson Sinha, quien ha vivido de cerca los éxitos y fracasos del rojo, ya es parte del Consejo Directivo, lo que podría generar otro punto de vista para toma de decisiones correctas y productivas en pro de la institución, el equipo y la afición “choricera”.

Toluca en números:

9 años sin conseguir un título.

10 mdd invirtió en sus refuerzos “estrellas” del 2019.

2 finales han perdido en esta etapa de sequía, Apertura 2012 y Apertura 2018, ambas en el Nemesio Diez.

10 títulos suman en su historia.

3ro más ganador de México.

7 técnicos han ocupado el banquillo desde su último título en 2010.

Por: Roberto Ramos