El césped del Coloso de Santa Úrsula luce en pésimas condiciones tras el regreso del cuadro celeste a jugar como local

La llegada de Cruz Azul nuevamente al estadio Azteca le ha “echado la sal” al inmueble y principalmente al césped, que después de este fin de semana luce en malas condiciones, como pocas veces se había visto.

El terreno de juego del Azteca se acondicionó de manera híbrida, con pasto sintético y natural, con el fin de soportar la constante actividad de América y Cruz Azul como locales en Liga y Copa MX, además de los compromisos extra futbol como conciertos.

Lo cierto es que, a la vista, el procedimiento implementado en el inmueble no está funcionando y parece que la llegada del club celeste no es un buen augurio para el estadio más grande de México; es notorio que la falta de títulos del conjunto celeste y la constante pérdida de finales “no van” con el Azteca que está acostumbrado a los triunfos de los azulcremas.

A decir del costarricense Enio Cubillo, responsable de la colocación del césped, este debe acoplarse al ajetreo del fútbol y las actividades programas en el coloso.
Pese a la situación, los Cementeros tienen confirmada su participación en Copa contra Zacatepec y en Liga contra León para esta misma semana. América tiene su siguiente juego en el estadio Azteca el 25 de agosto ante Pumas de la UNAM.
Además, en noviembre se jugará el partido de fútbol americano NFL, entre los Jefes de Kansas City y los Carneros de Los Ángeles.

Por JR