Abogados cristianos ofrecen al Gobierno Federal esa infraestructura para difundir valores, principios y cultura.

Desde hace 20 años diferentes organizaciones religiosas transmiten sus creencias a través de las ondas hertzianas en al menos mil radios clandestinas a lo largo y ancho del territorio mexicano.

De acuerdo con Alfonso Farrera González, presidente de la Barra Nacional de Abogados Cristianos, esto de debe a que compartir la palabra de Dios no conoce fronteras, burocracias ni reglamentos.

Aseguró que han pedido al Instituto Federal de Telecomunicaciones regularizarlos en la materia pero les ponen mil obstáculos, además de ser muy caro.

Hace unos meses pastores evangélicos plantearon al presidente, Andrés Manuel López Obrador, adquirir concesiones de radio y televisión, sin embargo, el abogado cristiano indica que el tema apenas fue puesto en la agenda pública, además enfatizo que si realmente México quiere combatir la violencia y la delincuencia, el sector religioso ofrece toda la plataforma y las redes de comunicación, para promover valores y principios en la sociedad.

De acuerdo con los Abogados, una asociación civil que representa a miles de pastores evangélicos, tiene una amplia red de radios pirata en todo el país.

En el Sureste plantaron 400 estaciones, 250 sólo en Chiapas, que incluyen 19 en Tuxtla Gutiérrez, en los estados del centro operan 210 radios, en el noreste 60 estaciones y otras 300 están distribuidas en las demás entidades.

La infraestructura incluye la instalación de radios de 150 watts de potencia, para poblaciones muy pequeñas, con un costo de 26 mil 900 pesos.

Cabe mencionar que en el artículo 16 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, reglamentaria del artículo 130 constitucional, prohíbe expresamente a las iglesias y a los ministros de culto poseer u operar estaciones de radio y cualquier otro tipo de telecomunicación.

Para el abogado, esa ley secundaria, y específicamente ese artículo, son violatorios de la Constitución y argumenta no puede estar por encima de los artículos 1, 6, 7 y 24 que establecen como derecho humano la libertad de difundir nuestras creencias, el tener una religión, el manifestar, difundir las ideas y pensamientos.

Por: QS Redacción.

Con información de: Excélsior.