Amecameca, Tlalmanalco, Xonacatlán y Almoloya de Juárez son los municipios con mayor producción; el Estado de México es el principal productor a nivel nacional

Desde noviembre pasado en el Estado de México se comercializan 600 mil árboles naturales de Navidad, mismos que se producen en los bosques de la entidad, principalmente de las especies de Pinus ayacahuite, Pseudotsuga mensiezi y Abies religiosa.

El Estado de México ocupa el primer lugar a nivel nacional en la producción de árboles navideños, con una superficie de 4 mil 668 hectáreas de plantaciones comerciales.

La Comisión Nacional Forestal (Conafor) informó que de las más de 4 mil hectáreas, mil 326.62 han sido apoyadas por la dependencia.

Los municipios mexiquenses con mayor producción de árboles de navidad son Amecameca, Tlalmanalco, Almoloya de Juárez y Xonacatlán; se estima que en todo el territorio estatal se tiene un registro de por lo menos 630 productores distribuidos en 73 municipios.

El segundo lugar a nivel nacional, lo ocupa la Ciudad de México, le siguen Veracruz, Puebla y Michoacán.

Piden dejar mitos ambientales de lado.

Aunque se ha criticado y hasta satanizado el corte de dichos árboles para adornar los hogares durante la temporada decembrina, las autoridades ambientales explican que desde que son plantados su uso es optimizado para ser talado luego de seis a ocho años. Es importante señalar que las plantaciones cuentan con los estándares ambientales que garantizan la vida óptima de los bosques mexiquenses.

Contrario a lo que pudiera pensarse como un daño al medio ambiente, adquirir un árbol natural tiene muchas ventajas sobre uno artificial, pues es un proceso que evita la tala clandestina de árboles, es una regeneración ecológica de los mantos acuíferos, además de la reforestación de zonas meramente convertidas en agrícolas, y la reconversión del tipo de suelo.

En tiendas de autoservicio, los árboles mexiquenses, principalmente de especies pino (Pinus ayacahuite) y douglas-fir (Pseudotsuga menziesii), se pueden encontrar en un costo promedio de 450 pesos, mientras que un abeto noble (Abies procera) importado, puede llegar a valer hasta 600 pesos. En las plantaciones mexiquenses los costos son más económicos con hasta 150 pesos menos.

Por: Karina Villanueva