Una fiesta privada se llevó a cabo en una reserva natural provocó la muerte de cientos de tortugas

En días recientes salió la noticia de que al menos 300 tortugas habían muerto en garras de una red de pesca de atún, lo que indigno a más de uno por este “accidente” humano de dejar la red en el mar, pero ¿cuándo es a propósito?

Una fiesta exclusiva de un grupo de jóvenes se llevó a cabo en la Isla Salmedina, considerada como parte del Área Natural Protegida Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano, zona en donde se encontraban nidos de la tortuga carey, que se encuentra en peligro de extinción.

Los jóvenes que se encontraban en la fiesta pisaron distintos nidos provocando que las pequeñas tortugas murieran y las que sobrevivieron fueron arrojadas al mar sin ser momento de hacerlo ya que aun se encontraban muy pequeñas y existe la alta probabilidad de que estas sean comidas por una especie mas grande.

Tristemente no es la primera vez que se realizan este tipo de eventos en la Isla, según las declaraciones de testigos de la zona, las empresas turísticas promueven ese lugar para un descanso de los turistas de alto poder adquisitivo, ya que los precios oscilan entre 20 mil pesos a adelante.

De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana 059, dice que esta prohibida toda actividad turística de alto impacto, por lo que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) se harán cargo de encontrar a los responsable no solo de este suceso sino de todos los recorridos y las fiestas que se han realizado ahí.

Además, se le multará al responsable de organizar la fiesta en la que cientos de tortugas murieron y otras fueron dañadas por los asistentes del evento, pagando entre 2 mil 400 y cuatro millones de pesos por los daños ocasionados.

Por: Dome Gómez