Los árboles de Navidad naturales permiten la recarga de mantos acuíferos, y contribuyen a la reactivación económica de las áreas rurales en donde se establecen.

En el municipio de Tenango del Valle se encuentra el Rancho Doña Flor, plantación de árboles de las especies Ayacahuite, Oyamel y Pseudotsuga.
A 35 kilómetros de la capital mexiquense se ubica el Rancho Doña Flor, en San Pedro Zictepec, Tenango del Valle. Ahí, desde hace más de 20 años se producen árboles de Navidad naturales, mismos que están listos para su comercialización desde este fin de semana.

La plantación de cuatro hectáreas pertenece a Eduardo Vázquez Garduño, mejor conocido como Don Lalo y a su esposa Doña Flor, en la misma se plantan y cuidan por años, pinos de las especies pseudotsuga, ayacahuite y oyamel, este último el más vendido.

Lejos de la ciudad y con un clima inmejorable, los olores y colores de los pinos invitan a los compradores a hacer suya una parte del bosque mexiquense, adquiriendo un ejemplar cuyos precios van desde los 500 pesos. La venta es directa de la plantación, así los compradores eligen entre más de 600 árboles cual es el perfecto para su hogar, además de que pueden disfrutar de la zona de camping del lugar.
Don Lalo y Doña Flor relatan que la idea de dedicar años de trabajo y cuidado a los arboles surgió al darse cuenta de que, el cultivo de maíz no era rentablredituable; aseguran que todo el esfuerzo realizado ha dado frutos y orgullosos cuentan que a sus 74 y 71 años de edad han visto caminar por su plantación a compradores de todo el Edoméx, además de visitantes de Guadalajara, Querétaro y Morelos, por mencionar algunos.
Don Lalo cuenta que son erróneas las creencias de que, al cortar un árbol se daña al medio ambiente, por el contrario, dijo, permiten la recarga de mantos acuíferos, y contribuyen a la reactivación económica de zona. “Si compran arboles naturales se ayuda a los productores, damos salud, damos vida, y el campo se convierte en una fábrica de agua”.
La plantación del Rancho Doña Flor tiene la peculiaridad de que, una vez cortado el árbol, el tronco puede dar retoños y generar árboles de más de tres generaciones de corte.
Los datos:
• En el Estado de México hay 600 plantaciones de árboles de Navidad registradas, de ellas, 185 ya están en proceso de comercialización.
• Entre los municipios donde hay mayor producción de árboles destacan: Xonacatlán, Tenango del Valle, Valle de Bravo, Villa del Carbón, Tlalmanalco y Amecameca.
• Se estima la comercialización de 400 mil árboles en todo el territorio mexiquense.
• El tiempo de vida de un árbol después de ser cortado es de 25 días.
Karina Villanueva