Un recorrido por la historia de el cine en México.

El cine Mexicano, igual que la selección de fútbol, sirve como una cruel metáfora del país. Un espacio lleno de potencial, que en algún punto, llegó hasta la cima y como, Icaro, se quemó con el potente sol y cayó de regreso a la tierra.

Pero antes de continuar con esta nueva travesía, hay dos cosas muy importantes que tiene que saber lector. La primera, es la grandísima noticia que gracias a su apoyo y afán por las vulgaridades, el ensayo pasado: “El enorme genio del albur” . Me aseguró un lugar (casi) permanente en este periódico, en una columna semanal.

Entonces, todos los martes siéntese y póngase cómodo, mientras le lleno la cabeza de puras cosas interesantes.

La segunda, es que después del ensayo pasado fui informado por los editores (y mi abuelita) que gran parte de mi cuota mensual de groserías se me está acabando. Pero gracias a la amabilidad de mi editor todavía me quedan cuatro. Entonces tendré que usarlas con cuidado o escondérmelas mejor.

Pero bueno. Todo buen Mexicano sabe a que se refiere uno cuando habla de “La época de Oro de el cine Mexicano”. Esa época donde el color faltaba, la música reinaba y los charros y las adelitas eran nuestros héroes.

Un cine único, una oportunidad de independencia, una rebelión de orgullo—resumido como metáfora en una frase de Pedro Infante:

“Yo sé quien soy, y no me parezco a nadie.”

Todo comenzó un hermoso día de junio del año 1896. Cuando a la Ciudad de México llegaron los franceses, Gabriel Veyre y Claude Ferdinand Von Bernard, mandados por los hermanos, Lumière, para promocionar su invento nuevo: el cinematógrafo.

Miren nomas que galan Gabriel Veyre a la revolucionario

 

Los dos franceses no perdían su tiempo y fueron directo con el mandamás de ese entonces: el general, José de la Cruz Porfirio Díaz Mori. Esto para tratar de convencerlo de que invirtiera en la idea.

Y pues después de unas proyecciones privadas (y seguramente con ayuda de su francés apantayante) enamoraron al bigotón de la idea. Le gustó tanto, que de hecho, él mismo fue protagonista prin-ci-pal de la primera película grabada en México.

Es más, para que le den un cale a esta pieza de historia y vean como se ve una película de 1896, aquí se las dejo enterita. No se las quiero spoilear, pero se trata de Don Porfirio Diaz paseando a caballo en el bosque de Chapultepec y se llama, “El presidente de la república paseando a caballo en el bosque de Chapultepec”:

Y sí, eso es todo (que casualidad que Don Porfirio dura casi 31 segundos tomando poder de la pantalla).

Ésta fue la flama que prendió la mecha del cañón del cine Mexicano. Con apoyos del gobierno, los franceses hicieron otras 35 películas. Todas con unos nombres tan seductores y rimbombantes, que en cuanto los lea, va a querer irse corriendo a la Filmoteca de la UNAM para poder deleitarse de manjares visuales como:

“Carmen Romero Rubio de Díaz y familiares en carruaje en el Paseo de la Reforma”
“Escena en los baños Pane”
“El Presidente de la República despidiéndose de sus ministros para tomar un carruaje”

Y entre todos éstos, hay unos más interesantes como, la importante “Llegada de la campana histórica el 16 de septiembre”, y unos más entretenidos como “Un duelo a pistola en el Bosque de Chapultepec”, que como dice Enrique, en los comentarios de Youtube, es “El capitán America Civil War de los bisabuelos”.

Un rato después empieza la revolución y blah, blah, blah, blah, blah. Ustedes ya se la saben. Pero lo que sí pasa, es que pa’ ese entonces, el cine ya tenía su público y podía funcionar (como México) independiente de Don Porfirio.

Y como hijo rebelde que le pega a su papá abusivo, la industria del cine Mexicano lanzó un puñetazo al mundo como diciendo: “Yo puedo vivir solito y no te necesito”.

En 1931, salió lo que muchos llaman la película mexicana más importante de la historia: “Santa”.

“Santa”, fue tan importante porque no solo fue la primera película mexicana, sino de todo Latinoamérica que tenía sonido (en realidad es más complicado que eso, pero no quiero ponerme a explicarlo), así como el primer éxito en taquilla.

La película del director Antonio Moreno, fue la que empezó la relación de el cine Mexicano con la literatura (se basó en una novela de Gamboa) y la de la música con el cine (Agustín Lara compuso “Santa”: “En la eternaaa nocheeeee, de mi desconsueloooo. Tú has sidooo la estrellaaaaaa…” hasta ganas de llorar dan, caray).

Entre este tiempo no se puede olvidar cuando llegó el ruso de los pelos locos a México: Sergei Eisenstein. Para los estudiantes de cine que se me emocionaron de más con leer ese nombre, váyase a echar agua fría en lo que explico rápido y se nos pueden volver a unir en el próximo párrafo.

Que galan mi Sergei Eisenstein

Eisenstein, es uno de los directores de cine más importantes de la historia y el hecho de que estuvo en México, es algo sumamente especial. Para el lector casual: es como si, Pelé hubiera jugado para el Cruz Azul.

El director ruso vino a México después de que unos proyectos en Estados Unidos de América valieron queso. Inspirado por su gran amor al país y por su amor a distintos artistas que más tarde se harían sus amigochos (Frida Kahlo, Diego Rivera, Siqueiros). Eisenstein, se puso a grabar una ambiciosa película llamada “¡Qué Viva México!”.

Pero después de muchas complicaciones, el gobierno de Stalin, lo mandó llamar y abandonó el proyecto.

Hoy existen muchas versiones que usan las casi 50 horas de rodaje original para crear algo que se aproxime a lo que Sergei tenía en mente: una larguísima película dividida en 6 partes que narra la historia de México, desde los Aztecas hasta la revolución.

Pero regresando a Santa. Ayer decidí ver la película porque, ¿qué tipo de reportero sería yo si no veo lo que recomiendo? La verdad, es una gran película y no ha añejado nada mal. Aparte de que el sonido está disparejo (por la técnica que usaron y no me molesté en explicar) y hay una escena (que me va a perseguir hasta en mis sueños) donde llega un señor vestido de traje con una macabrísima voz de robot a decir: “y si te pago para que te desnudes y bailes desnuda”, está muy bien hecha.

La cinematografía muy buena, en especial me gustó la escena donde “Santa” está rezando y la luz de una ventana hace que parezca que tiene un halo. Y el guión también está muy bien hecho, las escenas del ciego en especial me encantaron. Si se animan, aquí les dejo un link: para que la vean, no está muy larga y le van a poder presumir a sus amigos que son todos unos cinéfilos (que horrible y pretenciosa palabra).

(Santa 1931)

Y después de eso, el cine sigue creciendo y creciendo. En 1936, Fernando de Fuentes, el más importante director de esta época, saca la espectacular “¡Vámonos con Pancho Villa!”. La película es una joya, la cinematografía buena, el dialogo excelente (especialmente la parte en la que discuten los entierros que les gustaría) y las escenas de guerra bastante ambiciosas, especialmente para la época.

La película también es una gran ventana a las opiniones de la época sobre la revolución y un gran comentario en la forma en la que idolatramos a los héroes históricos. Si se anima a verla le recomiendo la versión normal, pero también vea el final alternativo (que en realidad es el original y que censuraron por razones que usted va a poder deducir fácilmente).

Los indomables Leones de San Pablo (¡Vamonos con Pancho Villa! 1936)

Y en 1939, llegamos a la parte que todos estábamos esperando: el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Suena más tétrico de lo que quería, pero a lo que me refiero con eso es que el principio de la guerra fue el momento en que el cine mexicano pudo haber crecido tantísimo. Déjeme le explico rápido; le juro ya casi llegamos a hablar de sus personajes tan amados.

Muchos dicen que al cine mexicano le fue muy bien porque Estados Unidos no podía concentrarse en hacer películas por estar bien concentrado en matar alemanes. Pero esto no es verdad, al cine mexicano le fue bien porque:

(A) Nos aliamos con los gringos y siendo ellos bien vivos, nos dieron mucho apoyo en el cine para que les hiciéramos propaganda.
(B) A los otros países con una industria de cine que crecía (Francia, Italia, Argentina), si les dio en toda la madre la guerra y no pudieron avanzar.
(C) Las películas que hacían los gringos eran casi todas de guerra y de temas realistas que al parecer, al mexicano le importaban una chingada (nos quedan tres groserías, ánimo), entonces no había mucha competencia por nuestros bellos ojitos en las pantallas.

Y pues gracias a todo lo anterior, el boom del cine mexicano comenzó, y nos llevó a la dorada y añorada época. Pero para explorar eso, nos vamos a tener que esperar al próximo martes. Mientras les dejo de tarea las películas mencionadas.

Muchas gracias a Luigi Zanetti, Yuri Cantu, Marcus Dewitt y Alejandra Lugo por sus aportaciones.

¿Cómo Nació Pedro infante?

Como dice Zizek que dice Hegel, “El resultado espiritual de la guerra del Peloponeso, es que, Tucídides, escribió un libro de la guerra del Peloponeso”. Y siguiendo esta misma idea me atrevo a decir que la época de los años 30, 40 y 50 existió para que Buñuel, “El Indio”, “Cantinflas” y Pedro Infante las recrearan en sus películas.

Bienvenido una vez más lector a la esperadísima segunda parte de la trilogía más grande de la historia desde “El señor de los anillos”. La trilogía de “Un recorrido por la historia del cine mexicano” con su ya conocido y amado reportero Héctor.

Igual que “El Retorno del Rey” espero que ésta sea la mejor —hasta que salga “Las Dos Torres” y esa sea la mejor, claro—.

Como nos dice, Ricky Muñoz, en su éxito de 2006, no te fuiste, sigues aquí, el tiempo no me ayuda a olvidarme de ti. Mientras vamos creciendo y las cosas van cambiando, nos aferramos a las experiencias que vivimos en una época donde todo parecía mejor. Nos acordamos de lo bonito y nos olvidamos de lo malo.

Y ese primer amor nos embruja la vida, todo lo que vemos y la gente que conocemos después parece menos bueno que lo que teníamos. Y de esa misma forma, como la exnovia de prepa, el cine de la Época de Oro parece que fue lo mejor en la vida de México.

La nostalgia es algo bien cabrón (ya solo quedan dos groserías), eso lo sabemos todos. Y es por eso que cuando nos vamos a meter a la boca del lobo de los recuerdos, es importante tener un ojo crítico.

Aunque tampoco hay por que ser insufrible. En los comentarios de las notas pasadas, muchos de ustedes se concentraron en los valores que el cine reflejaba. Y estoy de acuerdo, muchas de esas películas y sus personajes tienen ideas que escandalizan a muchos. Abuso, machismo, acoso y racismo.

Y aunque estoy tan en contra de cualquiera de estos como cualquiera de ustedes, es importante entender que esos eran los valores aceptados en ese entonces. Y así como no podemos juzgar a Sócrates por apoyar la esclavitud, a Nietzsche, por ser un machista, o a Tiziano Ferro por decir que las mexicanas son unas bigotonas (es broma, a ese pendejo (1) sí), no podemos juzgar estas películas por los valores que exponen. Como la famosa frase dice: “Eran gente de su tiempo”.

Pero bueno, sin mas preámbulos, comenzamos.

La época de oro del cine Mexicano, empieza (según muchos) con otra gran película de Fernando de Fuentes “Allá en el rancho grande”. La película de 1936, es considerada la primera de la gloriosa época porque no solo fue un éxito taquillero en México, sino también en otros países donde se habla el español.

“Allá en el rancho grande” lanzó el palabrero género de la “comedia ranchera”. Honestamente, no la he visto. Entonces no hay review. Prdn.

Querido lector, le voy a ser honesto. A la mitad de este artículo me di cuenta que abarcar toda esta época me va a tomar demasiado tiempo y hacer que usted nunca la quiera leer.

Entonces, mejor, vamos a hacer un tipo de lista. Las películas favoritas de mis directores y actores favoritos de la época en orden cronológico, con un resumen y tratando de dar a conocer la vida de estos personajes.

Cantinflas, 1940, “Ahí esta el detalle”:

El mismo año que se funda CANACINE, Juan Bustillo Oro, dirige la película donde, Mario Moreno, dio a luz a Cantinflas en la pantalla grande.

Según Carlos Monsivais, el nombre del personaje viene de un señor, que al desesperarse por sus frases sin sentido usadas para controlar el caos, le dijo “En la cantina inflas”.

Aunque según un sobrino del actor, esta teoría es falsa y el verdadero origen de Cantinflas descansa en la tumba con Mario. Pero, irrelevantemente de la veracidad de esa historia, la idea de Monsivais nos da un vistazo a lo que Cantinflas representaba.

El mismo humor que hoy lleva en la sangre el Mexicano, es el de Cantinflas. Nunca nos tomamos muy en serio, pasamos por lo difícil de la vida con la risa, y vivimos con la idea de que nada es tan grande como para no burlarnos de eso. Entre todo el caos, encontramos la risa.

Cantinflas tiene tanto ingenio y carisma, que podría ser un personaje shakesperiano. Es la picardía personificada y el ingenio hecho carne. En mi opinión, esto es mejor demostrado en esta que fue su primer película.

Darles un resumen es un poco complicado pero esta es una película que no lo necesita. Esta es una película arregladora de malos días. El enemigo de la depresión.

Aquí les dejo su link

Emilio “El indio” Fernandez , 1945, “La Perla”:

El mismo año que se inauguraron los legendarios Estudios Churubusco y a un año de que comenzaran los premios Ariel, se estrenó esta película —mi favorita de “El Indio” y una de mis favoritas de la historia—.

Emilio Fernández, es uno de los directores más importantes de la historia de el cine mexicano y uno de los principales culpables de darle a México ese look ranchero del que tanto buscamos deslindarnos.

Su vida es casi tan interesante como sus películas. Producto de la revolución, “El Indio” tenía una malacopa tan terrible que hace que tu tío —el que vomitó en el pavo de Navidad después de reclamarle a tu abuela que nunca lo quizo—parezca una monjita rompopera.

“El Indio” con unos tequilas encima sacaba la pistola a la menor provocación, pintores, reporteros, fotógrafos y críticos de cine todos víctimas de su ira. Emilio también era obsesivo. En una época se enamoró platónicamente de la actriz americana Olivia de Havilland y su obsesión llegó a tal grado que mandó a re-nombrar la avenida de su casa-fortaleza de Coyacan a “Dulce Olivia”.

Se rumora también que el cuerpazo de “El Indio” sirvió de modelo de la mismísima figura que Iñárritu ha abrazado tantas veces ya: el Oscar.

Pero a pesar de todo esto, su genio nunca ha sido opacado por su controversial vida, y el testamento más grande que nos queda de “El indio” son todavía, sus esculturas de luz, sus películas.

The Los Angeles County Museum of Art (LACMA)and the Academy of Motion Picture Arts and Sciences (The Academy) are pleased to present Under the Mexican Sky: Gabriel Figueroa—Art and Film.
Pictured: Gabriel Figueroa, film still from Enemigos, directed by Chano Urueta, 1933, Platinum-palladium print.

“La Perla”: está basada en la novela del premio Nobel de literatura, el gringo, John Steinbeck. Apoyada de la cinematografía ES-PEC-TA-CU-LAR de Gabriel Figueroa (el tercer mejor DP Mexicano después de Lubezki y Prieto, en mi muy humilde opinión), la gran actuación de Pedro Armendáriz y un guión espectacular creado por el director y el mismísimo Steinbeck,“La Perla” narra la historia de un pescador que encuentra una hermosa perla en el fondo del mar, y las consecuencias de la avaricia de un pueblo que busca quitársela.

También fue la primer Mexicana ganadora de un globo de oro. Esta es otra que tiene que ver YA, y aquí se les dejo el link. A llorar lector.

Luis Buñuel, 1950, “Los Olvidados”:

Ay, Luisito ¿qué más se puede decir de ti que no se haya dicho antes? español naturalizado mexicano antes de que, Sinha, y el Guille lo pusieran de moda.

Después de el sacar el wet-dream de cualquier estudiante de cine pretencioso “El perro andaluz” Buñuel, se va de España cuando acaba la guerra civil tras muchos problemas de censura y ataques.

Llega a EU donde empieza a trabajar en el MoMA hasta que el traidor de Dalí, parte de su banda de surrealistas, lo acusa de ateo e izquierdista. Lo corren del MoMA y por cosas del destino llega a México.

Olvidados, Los (1950)
aka The Young and the Damned
Directed by Luis Buñuel

Después de que le fue pésimo con su primera película en México, “Gran Casino”, Buñuel, hizo lo que es considerada por muchos, la mejor película mexicana de la historia. “Los Olvidados” es una visión muy realista y cruda de la vida en los barrios bajos de Mexico, y aunque hay partes que parecen casi casi documental, el surrealismo de sus primeros años sigue presente.

“Los Olvidados” es el poema a la irracionalidad de la vida y el destino ,que como un tren, es imposible de parar. Aquí le dejo el link, solo tenga a la mano una caja de Kleenex y a alguien que esté dispuesto a abrazarlo las próximas 5 horas después de ver esta joya.

Pedro Infante, 1951, “A.T.M A Toda Maquina”:

Les voy a ser honestos, no me encanta Pedro Infante.

La razón por la cual es el constante en los títulos de estos artículos es por que él es por excelencia el representante de esta época (bueno y también el clickbait). Pedro, es como la versión de los machos “Mexicano Mejorcito”.

No es violento, ni agresivo, ni borracho. Es un macho más parecido a un caballero de la época de medieval, buen hijo, simpático, carismático y leal a su palabra. Y por esta razón resuena tanto con todos los mexicanos y mexicanas. Y pues sí, es un ícono.

A.T.M. es mi película favorita de Pedro. Las películas de, Pepe el Toro, en mi opinión, son todo lo que pudo haber salido mal con “Los Olvidados”. Puro dramononón y tragedia sin ese punch de realidad y absurdismo que, Buñuel, sí logra.

En cambio, “A Toda Maquina” se me hace una gran película que nos da un lado mas light de, Pedro Infante, y eso en mi opinión lo hace mas fácil de disfrutar. Buena música, diálogos icónicos, muchas risas y muy bien hecha. Gran película dominguera. Aquí esta el link.

Y pues bueno, yo sé que faltaron muchísimas pero tampoco me puedo poner a hacer una lista tan grande.

Es mi opinión de las películas que más me gustan, no significa que esas son mejores que otras.

Para concluir:

En 1957, muere Pedro Infante y simbólicamente también la Época de Oro. Los directores más famosos ya solo hacían refritos de sus éxitos pasados y parecía que todas las ideas se les habían acabado a todos.

A eso le agregamos la emergente popularidad de la tele y podemos ver la caída de la gloria del cine.

Sin embargo, el cine Mexicano todavía tenía unos cuantos ases bajo la manga. Y eso lo veremos la próxima semana cuando exploremos la época de plata y el cine actual.

Un agradecimiento, por sus contribuciones a Yuri Cantu, y a la comunidad de r/México, en especial a jclinares, yomerol y a Huguirur. LKM.

¿Quién mató a Pedro Infante?

Toda buena historia tiene que tener un villano y esta no va a ser la excepción. Pero al igual que muchas historias, no podemos aventarnos a conocerlo así por que sí. Primero cubriremos el terreno donde fueron plantadas las semillas del mal que hicieron que pudiera crecer la hiedra venenosa que ahogó a la florecita creciente que fue cine de Oro en Mexico.

Empezamos por la época de los sesentas. Para usar el tristísimo partido México vs. Holanda de metáfora—parecía que íbamos por el triunfo, ni nosotros nos la creíamos y al final perdimos. Cuando los Europeos estaban débiles, tuvimos la oportunidad y les metimos un golazo y éramos los grandes, los chidos, los casi casi campeones. Pero en el momento que decidieron ponerse las pilas, en lugar de ponérnoslas también, les dimos el triunfo que nunca sentimos era nuestro. La presión comenzó con el gol de Sneijder: el New Wave Francés, donde directores jóvenes como Godard y Truffat destruyeron con todo el cine clásico usando un estilo que rompía todas las reglas (para un cale échense “Breathless”).  El penal de Rafa fue nuestra mediocridad y la respuesta de los Europeos fue el cine absurdista y triste de el Sueco Berghman (“El séptimo sello” mi favorita) y para acabar de matarnos con una katanazo llegó el japonés Kurozawa con sus samuráis y épicos japoneses (recomendada “Ran”). Para echarle limón a la herida, los gringos quitaron muchas de la censura y revitalizaron su cine.

El cine mexicano ya no tenía audiencia, la gente normal se iba a ver películas de Hollywood o telenovelas y los intelectuales cinéfilos preferían la vanguardia Europea.

“Foto real de “El Indio” Fernandez después de empujar a Godard mientras cantinflas veía. (Cortesia de la Cineteca Nacional para QS noticias. Colorizada en 2018 por Javo)”

El cine mexicano se estancó gracias al monopolio que el gobierno tenia sobre la industria, problema que hoy seguimos sufriendo. Pocas fueron las joyas que salieron de esa época. Entre esas el nacimiento de algunas muy buenas películas de luchadores y  Macario. La cinta de Roberto Gavaldón basada en el excelente libro de Bruno Traven, que cuenta una vez más con la hermosa fotografía de Gabriel Figueroa y la primera mexicana nominada a un Oscar y una de mis favoritas, aquí les dejo el link.

“Macario 1960”

Con la competencia con la tele a todo lo que daba y Echeverría tomando cargo, el cine mexicano parecía perdido. Sin embargo el presidente puso a su hermano, el actor Rodolfo Landa, de encargado de todo el cine en el país. Y gracias a esto el cine mexicano tuvo una pequeña pero muy exitosa resurrección. Se creó la Cineteca, se comenzó con la entrega de el Ariel, se abrió la puerta a nuevos directores y actores jóvenes y el gobierno apoyó mucho al cine. Que inspirado por las nuevas ondas Europeas, empezó a cambiar de tono y temas. La clase media era explorada por primera vez y los temas controversiales no se demonizaban. El sexo, las drogas, la violencia y la homosexualidad tenían un hogar aquí, en un cine maduro y taquillero. Mis favoritas de esta época: “Canoa” y “Las Poquianchis”, las dos basadas en historias reales y tan viscerales que los dejarán sintiéndose como si Muhammad Ali les hubiera lanzado un puñetazo. Tampoco nos podemos olvidar de las ficheras (comedia erótica mexicana) que en lo personal no me gustan mucho, pero les recomiendo “Bellas de Noche”.

“Canoa 1976”

Muchos dicen que el cine de esta época fue todavía mejor que el de la época de oro. Honestamente (y con pena lo digo) no he explorado esta época tan a fondo como se lo merece, pero aquí les dejo un video buenísimo de un canal de youtube excelente, que me recomendó mi compadre yomerol:

Todos los esfuerzos fueron destruidos cuando José López Portillo tomó la Presidencia de la República y puso de encargada a el enemigo del que les hable, el Damián del cine mexicano, la homicida de sueños, el coco de los productores, el Satanás del arte, la Beelzebub mexicana, el espectro que embrujó los estudios Churubusco, la Godzilla del cine, la Muerte de la esperanza, el Tecolote que mató a “El Indio”, el terror hecho persona, la que sus actos fueron más feos que pegarle a Dios en domingo, el chamuco de los guionistas, la bomba nuclear que destruyó la Cineteca, la pesadilla de los directores, la plaga, la sanguijuela, la vampira, la terrible, la odiada Margarita López Portillo: su hermana. Aquí les dejo unas frases de uno que otro personaje del cine mexicano para que vean que yo no soy el único con opiniones tan fuertes de la señora Márgara:

-El Indio Fernández: “esa vieja odiaba todo lo relacionado con el cine, y acabó destruyéndolo, acabó con la industria y acabó también con su historia, con la Cineteca Margarita convirtió al cine en refugio de mercenarios, de tratantes de blancas, que lo han prostituido”

-Emilio García Riera (historiador del cine mexicano): “La gestión de Margarita López Portillo resultó calaminosa. Rodeada de consejeros culturales con una inculta idea del cine, una idea atrasada y desdeñosa, y de otros motivos por voracidades inconfesables”

-Arturo Ripsen: “El buen cine que se impulsó durante el mandato de Luis Echeverría se desmoronó cuando se puso al frente a Margarita López Portillo”

-Jorge Ayala Blanco (famoso critico de cine): “Fue nefasta”

Y mi favorita, que viene de el actor Alfonso Zayas: “El enemigo número uno de nuestro cine fue Margarita López Portillo, que era más panista que el Papa.”

Usted se podrá preguntar querido lector, ¿qué fue lo que hizo esta señora para merecer estas palabras? porque déjeme le digo que mis palabras son mi chamba y no me las tomo a la ligera, pues déjeme le explico.

Nota importante: para ahorrarnos palabras de ahora en adelante nos vamos a referir a la señora Margarita López Portillo por su apodo: “Satanás”

Cuando José López Portillo llegó al puesto de la Presidencia, se encontró con la temible deuda externa. Y como de costumbre, cuando el gobierno tiene que apretarse el cinturón, el primer afectado es el sector de la cultura. Los fondos para el cine fueron mutilados, se trató de hacer un nuevo programa para que el cine fuera auto sustentable y se les dejó de dar apoyo a los cineastas que habían tenido tanto éxito en los 70’s.

Satanás, sin que nadie se lo pidiera, se dio a la tarea de revivir la época dorada del cine mexicano, ella quería regresarle al mexicano ese cine familiar y bueno que todos añoraban (el ego le pesaba a esta señora). Censuró absolutamente todo y mató todos los valores de el cine progresista que se había producido. No más sexo, no más drogas, no más violencia y absolutamente no más temas homosexuales. Satanás también trajo a directores y actores extranjeros para cumplir con su misión, pero fallaron de una manera deplorable.

“Aparicion de el diablo en una junta de congreso”

Al final, el plan si tuvo su éxito, pero no en una forma de la que alguien podría sentirse orgulloso. El cine que se logró con sus planes copiaba lo peor del de la dorada época, sin tener nada de lo que la hizo grande. Un cine melodramático y aburrido que ya no era para la nueva generación (ni para ninguna, a menos de que existiera una generación que odiara la vida tanto como para desperdiciarla viendo esas porquerias). También, nacío un sector privado de cine que se dedicó a hacer puras películas tetisimas y malísimas y baratísimas y que soporto tan poco que no voy ni a mencionar.

Para acabar tenemos otra metáfora, pero tristemente esta no es mía. En 1982 se quema la Cineteca Nacional, aunque por mas que me encantaría echarle la culpa a Satanás, esto fue gracias un corto circuito. En esta tragedia se quemaron más de diez mil películas guardadas y México se ganó el récord de más acervo cultural perdido en un solo día.

Con esto concluimos esta parte y para no perder la tradición de los blockbusters hollywoodenses les tengo la sorpresa de que va a salir UNA CUARTA PARTE de esta nota el próximo martes, en donde concluiremos con el cine mexicano actual.

Un agradecimiento, por sus contribuciones a Yuri Cantú, Marcus Dewitt, el imbécil (te dedico mi última grosería) de Beto y a la comunidad de r/mexico, en especial a jclinares, yomerol y a Huguirur. LKM.

¿Cómo revivimos a Pedro Infante?

Llegamos a la última parte de esta gran serie. Les agradezco a todos por haberme acompañado en esta trayectoria de un mes y los invito el próximo martes a que le echen un ojo al nuevo tema que vamos a explorar: Las Funerarias en México.

En las últimas tres partes hemos estado concentrados en conocer y criticar a las previas generaciones que hoy nos dejaron con el jarroncito de porcelana roto que llamamos el cine mexicano. Pero en esta tendremos que regresar la lupa hacia nosotros y hacernos la incómoda pregunta: ¿Qué estamos haciendo para volver a pegarlo?

Después de la terrible época de Satanás, el cine mexicano tuvo muchos problemas para poder recuperarse. Aunque gracias a Jesús bendito se quitaron las censuras; en 1988 con la firma de el Tratado de Libre Comercio de América de el Norte, se colocó el último clavo de el ataúd. Como vimos en el la segunda parte, una de las razones por la que nuestro cine llegó a la cima de el mundo fue por que nuestros ojitos bien bonitos estaban concentrados en nuestras propias películas, no en las de los gringos. Pero en el momento que nació el TLCAN las regulaciones del cine dejaron de existir, el mercado quedó libre a escoger qué quería ver. El gobierno ya no podía obligar a las cadenas del cine a poner un cierto número de películas nacionales. Las películas mexicanas tendrían que sobrevivir por su propio mérito.

Sin embargo, en el mero principio de los 90’s el cine mexicano gozó de un pequeño y lindo periodo de gracia en el que el público regresó a los cines, en mi humilde opinión, esto fue gracias a la euforia que Salinas de Gortari causó en esa época en la que era chido lo mexa. Estas fueron unas de ellas:

En 1991 tenemos la primera de Cuarón: “Solo con tu Pareja”. Una película que ayudó a expandir el género de la comedia en México y que si no han visto y son fans de Alfonso, les recomiendo muchísimo.

“Solo con tu Pareja”

Después, en 1992 salió “Como Agua Para Chocolate”, que nadie le da el reconocimiento que se merece por ser (yo creo) la primera película de la historia adaptada de un recetario de cocina. Basada en el libro del mismo nombre, esta excelente película que a pesar de que la escritora del libro Laura Esquivel hizo el guion, todavía no entiendo como la pudieron adaptar tan bien al cine. La película es muy buena y un poco muy melodramática pero muy recomendada.

 

“Como Agua Para Chocolate”

“Como Agua Para Chocolate” fue una película importante porque fue de las primeras películas mexicanas que volvió a ser taquillera compitiendo contra películas extranjeras.

Y después tenemos a Cronos, la primera película de otro de nuestros consentidos: Guillermo del Toro. Tengo que mencionar Cronos porque este es el ejemplo perfecto del problema más grande que el cine mexicano tiene: una excelente película, amada por los críticos y la audiencia que fue un desastre en taquilla (Costó 3 melones de dólares y recuperó apenas 600,000). Cronos es todavía mejor que “The Shape of Water” y como todas en esta lista, si no la ha visto pues véala.

 

“Cronos”

El problema que tuvo Cronos se esparció por todo el cine mexicano en cuanto sufrimos el regreso a la realidad de un país con problemas económicos, la euforia Salinista murió con la crisis y con ella se fue el renacimiento de nuestro cine. También se nos fueron nuestros talentos al otro lado Cuaron, Lubezki, Del Toro y más tarde Iñárritu cuando en el 2000 la excelente “Amores Perros” le dio la oportunidad de hacerlo. Y solo nos quedamos aquí con una que otra buena película como “La Ley de Herodes” basada en el libro de Ibargüengoitia.

Tengo que mencionar “Y tu mamá también”, primero porque probablemente es mi película favorita de la historia, y también porque les tengo que recordar que es MI columna y puedo hacer lo que quiera. Pero “Y Tu Mamá También” es mi película favorita y ganó un Oscar por mejor guion y si no la han visto véanla por que le juro que les va a encantar y les juro que si no la ven son igual de malos que Margarita López Portillo.

Ahora vamos a hacer una pequeña prueba, les voy a poner unas películas y ustedes se van a preguntar si las conocen:

-Post Tenebras Lux

-El Violín

-Las Elegidas

-Güeros

-Luz Silenciosa

-Heli

-La Región Salvaje

¿Les suenan? Si contestaron que sí a más de tres aguántenme. Si contestaron que no a más 8 probablemente estarán diciendo:

“OYE HECTOR, ¿QUÉ SON ESTAS PELÍCULAS?, ACASO ESTÁS USANDO TU PLATAFORMA PARA HACERLE PUBLICIDAD A TUS AMIGOS CINÉFILOS QUE HACEN PELÍCULAS CON NOMBRES TAN PRETENCIOSOS COMO ‘POST TENEBRAS LUX’”

A lo que yo les contestaré gritando de igual forma:

“NO AMIGUITOS, ESTO NO ES PUBLICIDAD A MIS AMIGOS PRETENCIOSOS, LA LISTA QUE ESTÁ AHÍ ES DE LAS PELÍCULAS MEXICANAS MÁS IMPORTANTES DE LOS ÚLTIMOS 20 AÑOS.”

A lo que ustedes contestarán:

“NO TE CREO MALDITO HOSICÓN. TE ODIO”

A lo que yo contestaré:

“ODIENME LO QUE QUIERAN PERO CRÉANME. AQUÍ ESTÁ LA LISTA QUE INCLUYE LAS COSAS QUE GANARON:

-Post Tenebras Lux

Festival de Cannes: Mejor director y un abucheo por pretencioso.

-El Violín

Premios Ariel: Opera Prima, Cortometraje, Guion

Festival de Cannes: Mejor Actor

-Las Elegidas

Premios Ariel: Mejor Película, Dirección, Guion y Cinematografía

-Güeros:

Premios Ariel: 15 nominaciones y ganadora de 4 incluyendo mejor película.

Festival de cine de Berlin: Ganadora de el Oso Dorado a mejor opera prima

-Luz Silenciosa:

Premios Ariel: Mejor Guion, Dirección, Fotografía y Película.

Festival de Cannes: Premio del Jurado

-Heli:

Festival de Cannes: Mejor director y nominado a la pinche palma de oro.

Premios Ariel: 14 nominaciones y ganadora de Mejor Director

-La Región Salvaje:

Festival de cine de Venecia: León de Plata a mejor director

 

“Post Tenebras Lux” 🙂

Después de esto creo que podemos estar de acuerdo en algo: el problema del cine mexicano es más de economía que de calidad. Año tras año, directores de los que la mayoría de nosotros nunca hemos escuchado, arrasan con los premios más prestigiosos del mundo. Leones, osos y palmas, todos dorados, regresan a nuestro país cada año para adornar las vidrierías de una generación de cineastas que me atrevo a decir, son igual o mejores que cualquier otra gran generación nacida en México: Carlos Reygadas (Post Tenebras Lux (que híjole ahí les encargo)) , Amat Escalante (Heli y La Región Salvaje), Gerardo Naranjo (Miss Bala), Michelle Franco (Después de Lucía) y muchos más.

Pero, ¿por qué chingados no tenemos el boom de antes si es obvio que hay muchísimo talento en México?, ¿Por qué las únicas películas mexicanas que parece que existen son las de Eugenio Derbez o Nosotros los Nobles?

Una teoría que muchos tienen es que el cine mexicano de ahora es muy pretencioso y que la gente prefiere ver cosas light para pasar un buen rato en vez de echarse películas con títulos en latín (te estoy viendo a ti pinche Reygadas) que son meditaciones de 3 horas de la vida de un cineasta. PERO ESTO ES FALSO, sí hay películas pesadas pero también hay muy buenas películas mas relajadas y “tranquilas”: Güeros es un road trip por la CDMX muy divertido con mucho corazón; Los Insólitos Peces Gato, una película que se trata de lo que significa la familia encontrada y la Jaula de Oro, una película de inmigración pero con tanto cariño a los personajes que los temas delicados nunca son tediosos.

“Güeros”

¿Qué la gente no va al cine en México?, el año pasado se recaudaron 16,661 millones de pesos en taquilla, somos el cuarto país del mundo con más boletos vendidos y la única película mexicana (no, amigos por más que les duela el alma “Coco” (aunque hermosa) no es mexicana) que quedó en el top 10 taquillero fue “Cómo ser un Latin Lover” de Eugenio Derbez en el lugar 8. El mexicano si va al cine, pero no a ver cine mexicano.

¿Qué el apoyo del gobierno no es el suficiente? Este es el punto que más va a hacer enojar a la gente, entonces escúchenme antes de que se me pongan al brinco. Vivimos en un país donde el 43.6% de la población está en pobreza extrema y sí, soy el primero en criticar la falta de fondos que el gobierno aparta para el sector Cultura y no nos vamos a meter ni en el tema de corrupción. Pero a lo que voy con esto, es que mientras a todos nos encantaría que el gobierno le diera tanto dinero a los directores como nuestros compadres los franceses, esta es una realidad a la que nunca vamos a llegar a menos de que la situación económica de el país mejore muchísimo (y aún así lo dudo).

¿Qué las cadenas de cine que no le dan chance a las películas mexicanas de florecer y las entierran con horarios super inconvenientes, pocas salas, y unas condiciones muy duras? Esto es todo verdad y es parte de el problema, pero siendo el abogado del diablo argumento: Ni Cinemex ni Cinepolis tienen la obligación de mantener en sus salas una película que no va a vender.

Ya teniendo en mente que el problema del cine mexicano no es su calidad, vamos a buscar como hacer para salvarlo económicamente. Sin ser mas que un güey al que le gusta el cine y lleva investigando del tema un mes, propongo esto como una posible solución al problema económico del cine mexicano y lo digo con miedo a sonar como la güerita de tu salón de prepa que proponía imprimir mas dinero como solución a la pobreza:

Como vieron por los problemas planteados esto parece un círculo que nunca va a dejar de rodar, y como dice Daenerys Targaryen, tenemos que romperlo.

Primero que nada tenemos que aprovechar la re-negociacion del TLCAN y exigir que el cine mexicano se proteja tal y como Canadá hizo con el suyo cuando se firmó este acuerdo. Haciendo esto podemos proteger nuestro bonito cine de las manos de los cerdos capitalistas, al final la cultura no es lo mismo que la economía y en un país como el nuestro lo que necesitamos es cultura.

El problema más grande es lo poco accesible que es el cine mexicano, sin quitarle mérito a los cines independientes a los que casi casi les debemos la vida, es importante que el cine se vuelva a entender como un producto comercial. Parecería que hoy en día hay dos opciones para el que quiere ver cine mexicano: irme al Cinepolis de Diana a un cine vacío en una hora imposible o irme hasta la Roma al Cine Tonalá (mucho amor) sin poder disfrutar de unos sabrosos nachos.

Pero ¿cómo solucionamos esto? Muy fácil, les metemos un madrazo a Cinepolis y Cinemex. Quitando a nuestro cine del limbo capitalista del Tratado de Libre Comercio, el gobierno puede imponer una cosa similar a la que hizo Francia al negociar su adhesión a la Unión Europea, una hermosa cosa que se llama “L’exception culturelle”, el gobierno tiene la capacidad de imponer sanciones a las películas extranjeras y exigir a las cadenas un cierto porcentaje de cine mexicano. El punto de esto es lograr que el cine se haga autosuficiente y esto se logra no solo con poner películas mexicanas a lo tonto en cartelera, pero darle incentivos a las cadenas para que las quieran promocionar  y que les convenga que les vaya bien.

Otras cosas que serían importantes que pasaran para regresar a la época es hacer el cine del pasado mas accesible a la gente. Es una grosería que si quiero encontrar una película de la época de oro la encuentro mas fácil en los puestos de afuera de la Cinética que en la mismísima PINCHE CINETECA. O la paupérrima selección de películas mexicanas en Netflix o iTunes México. Estos problemas se solucionan a partir de un “renacimiento” de nuestro cine. Pero compañías como Netflix, esta época que están tan enfocados en hacer contenido original deberían de darle la oportunidad a las nuevas caras de el cine que hacen contenido de calidad (no cosas como INGOBERNABLE).

Pero bueno, con esto me despido y espero hayan disfrutado este recorrido por la historia de el Cine Mexicano tanto como yo. Conociendo todo este panorama espero sus opiniones, les dejo la pregunta ¿qué harían ustedes para revivir al cine Mexicano?

Un agradecimiento, por sus contribuciones a Yuri Cantu, Marcus Dewitt, y a la comunidad de r/mexico, en especial a jclinares, yomerol y a Huguirur. Mucho Amor Amigos.

Héctor Alfonso Maccise Rojo