Hoy, la escritora cumpliría 136 años.

Por: Daniel Nogales

 

Virginia Woolf fue una escritora que hoy es considerada como inspiración para seguidores del pensamiento feminista, esto por dos razones. El hecho de que sobresalió en un mundo en el que el éxito era casi exclusivo para los hombres y porque debido a traumas que sufrió a temprana edad, desarrolló una aversión por los varones.

Y el conflicto de su mentalidad femenina en lucha con la masculina marcó notablemente su vida y obra. Ya que según Roger Poole en su obra “La Virginia Woolf desconocida”, esta lucha la marcó tanto que terminó por provocarle ataques nerviosos y en última instancia, el suicidio.

Cuando sufría estos ataques se negaba a comer y aseguraba escuchar cantos en griego provenientes de animales, razón por la cual, los médicos la diagnosticaron con demencia.

La pluma y la escritura se convirtieron en su único escape, llevándola a personificarse en sus historias, como en su novela Fin de viaje dónde la protagonista se quita la vida por la imposibilidad de conectar emocional y físicamente con su marido. La época en que escribió esta novela coincide con la primera vez que Virginia intentó suicidarse.

En la que fuera probablemente su obra más famosa, Mrs. Dalloway, se personifica a través de Septimus Smith, un excombatiente que regresa de la guerra con el alma y los nervios destruidos y que consulta a un profesor que no responde a sus llamadas de auxilio.

Una de sus frases más famosas es la que plasmó en su ensayo Una habitación propia “Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si va a escribir ficción”, esta frase sobresalió en el movimiento feminista porque expone las dificultades a las que se enfrentan las mujeres para consagrarse en la escritura (y en muchas otras áreas) en un mundo dominado, principalmente, por hombres.