La caquexia crónica es una enfermedad que afecta a ciervos, alces y renos en varios estados de Estados Unidos y Canadá.

Se transmite a través de proteínas llamadas priones en los fluidos corporales, como las heces, la saliva, sangre o la orina, y pueden permanecer en el ambiente por mucho tiempo.

Una vez establecida la enfermedad en un área, ésta comienza a expandirse a otras.

La caquexia crónica fue descubierta por primera vez en 1960 en Colorado y el sur de Wyoming, desde el 2000 se ha propagado a los ciervos, alces y renos, y hasta ahora no existe vacuna o tratamiento contra el mal, que puede tardar hasta un año en aparecer los primeros síntomas.

Aún no se reportan casos de humanos contagiados por esta enfermedad, sin embargo, expertos de la Universidad de Minnesota destacaron que la caquexia crónica debería tratarse como un problema de salud pública.

Además, diversos estudios en animales sugieren que “la CWD representa un riesgo para algunos tipos de primates, como los monos, que comen carne de animales infectados o entran en contacto con el cerebro o fluidos corporales de los ciervos o alces infectados”.

Con base en estos estudios, surge la preocupación por un posible riesgo de contagio a humanos, según el Centro de Prevención y Control de Enfermedades.  A nivel nacional, la aparición general de la caquexia crónica en ciervos y alces silvestres, es relativamente baja.

Sin embargo, en varios lugares donde se establece la enfermedad, las tasas de infección pueden superar el 10 por ciento, y se han confirmado tasas de infección localizadas de más del 25 por ciento. Las tasas de infección entre algunos cautivos pueden ser mucho más altas, con una tasa del 79% .

 

Por: Qs noticias

Información de: Milenio