Entidades en alerta: Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Guerrero, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas, Tlaxcala, CDMX y Veracruz.

La Coordinación Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, emitió una alerta por el robo de un carro tanque de la marca Retesa, de 3 ejes, modelo 2010, placa 720UM2, de acero inoxidable que almacena 35,720 litros de ácido fosfórico en forma líquida.

Lo estados con emisión son: Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Guerrero, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz.

Asimismo se exhortó a la implementación de acciones preventivas de protección a la población. Las señas particulares de la unidad es de color blanco, con franjas roja, azul y gris, con la leyenda de “Autoquímicos”.

Según informes, la unidad fue sustraída el día 22 de abril, aproximadamente a las 23:00 horas cruzando la caseta de San Martín Texmelucan, Puebla; su destino era el municipio de Tlalnepantla de Baz, Estado de México.

Para cualquier información la ciudadanía puede llamar al número de emergencias 911 o al 01 222 246 27 50, ext. 116 de la Coordinación General de Protección Civil del Estado de Puebla o al 01 271 717 18 00, ext. 1327 o 01 800 440 02 87 de la empresa Autoquímicos.

Al momento, se dieron a conocer los efectos adversos potenciales para la salud, tales como:

Apariencia: Líquido de color incoloro, café o verde y de olor inodoro. El producto ataca con rapidez los tejidos orgánicos.

Si existe exposición crónica, hay efectos de largo plazo

Inhalación: Los vapores del producto destruyen las mucosas del sistema respiratorio superior. Puede llegar a ser fatal si hay espasmos de la laringe y los bronquios. Puede producirse neumonitis química y edema pulmonar.

Ingestión: Quemaduras en la boca, garganta y estómago. En caso severo, diarrea con sangre, dificultad respiratoria, colapso, shock e incluso la muerte.

Contacto con los ojos: Es corrosivo y puede causar daños permanentes e irreversibles. Contacto con la piel: Es corrosivo. Puede causar severas quemaduras.

Efectos Crónicos: Puede producir daños a los riñones y al hígado, así como dermatitis.

Con información de: Coordinación Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.