Qué tal amigos un placer saludarles, en esta ocasión me gustaría platicar un poco al respecto de la disparidad que existe entre el deporte varonil y el femenil; es una realidad que hay grandes diferencias, y no me refiero precisamente a lo que realizan hombres y mujeres a ras de piso, es decir, en la cancha, en el tatami o en el cuadrilátero, sino a las cuestiones económicas y de comercialización.

Grandes ejemplos tenemos en el ámbito deportivo, desde mi punto de vista eso es un círculo vicioso, del cual es complicado salir, pues a la vista de todos, el deporte varonil es más valorado el femenil, pese a que el esfuerzo prácticamente es el mismo, sin embargo hay algunas cuestiones en las que las actividades femeniles aún no generan el impacto necesario en la sociedad.

Simplemente en el fútbol soccer de primera división, lo notamos directamente. Cómo es posible que un jugador profesional de la Liga MX gane un promedio de 500 mil pesos mensuales por otorgar sus servicios a un club profesional como Toluca, América, Tigres, Chivas, etc. pero al mismo tiempo se encuentran los equipos femeniles de las mismas instituciones y resulta que una jugadora, de las mejores pagadas reciben un sueldo mensual de 3 mil 500 pesos.

Lo mismo ocurre en el boxeo profesional, peleas de campeonato mundial, un púgil puede llegar a ganar millones de dólares y una mujer, apenas alcanza pagos de 200 mil pesos, una disparidad impresionante.

Me parece que esto ya está cambiando, pues es un trabajo conjunto de deportistas, directivos, instituciones privadas y públicas y también de una voluntad de las grandes empresas que realizan aportaciones económicas como patrocinadores.

Lo primero es que como sociedad le demos el valor al deporte femenil, que consideremos el gran trabajo que hacen las numeres en este ámbito, después, que las competidoras de diferentes disciplinas den su mayor esfuerzo para generar un gran espectáculo para quienes las siguen y por supuesto, como dije anteriormente, se requiere una disposición y voluntad de los patrocinadores para aportar económicamente como socios comerciales, apostar por el deporte femenil.

Los invito a valorar el deporte femenil, así podremos cambiar el círculo vicioso de manera positiva, y así, todos los deportistas tendrán sueldos similares, aunque quizá sería bueno reducir los de los hombres y aumentar los de las mujeres; ¿no lo creen?

Por Roberto Ramos