La Selección Mexicana de Futbol ha dado satisfacciones “a medias” a la afición de nuestro país, la realidad es que el crecimiento de las últimas cuatro décadas es poco, considerando los resultados obtenidos en las Copas del Mundo.
Sin duda, los directivos de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) tienen la intención de que el Tricolor muestre un avance y desarrollo a través de un mejor resultado en el Mundial de Qatar 2022, por lo menos que acceda a los cuartos de final y se ubique entre los mejores ocho equipos de ese certamen deportivo, por lo que han comenzado a generar una nueva estrategia para alcanzar los objetivos: apostar por los jugadores jóvenes, con poca experiencia pero “hambrientos” de éxito.

La Selección Mexicana es una de las más antiguas de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), así como de la FIFA, y ha obtenido resultados importantes durante el Siglo XX e inicios del XXI, con 16 participaciones en las Copas del Mundo, diez títulos de Copa Oro, dos subcampeonatos de Copa América en 1993 y 2001, la medalla de oro en Juegos Olímpicos de Londres 2012 y los títulos mundiales en categoría Sub 17 en Perú 2005 y México 2011, realmente los resultados no son malos, el problema es que la afición necesita ver el crecimiento en el producto final, que es la Selección Mayor en una Copa del Mundo, lo cual se ha estancado, pues lo mejor se ha conseguido en las dos ediciones realizadas en nuestro país, México 1970 y 1986, al obtener el pase a los cuartos de final y quedar en el sexto lugar, pero fuera de casa, el mayor logro es alcanzar los octavos de final y quedarse en el “ya merito”.

Definitivamente hay muchos factores que influyen para que el Tricolor siga sin lograr el crecimiento esperado en un certamen mundial, tema de patrocinadores, vicios de la liga mexicana, extranjeros en México, “compadrazgos”, programas de alto nivel competitivo, etcétera, pero también la “casada” idea de creer que los jugadores son eternos, como pasó por mucho tiempo con Claudio Suárez, “Zague” o hasta Cuauhtémoc Blanco, que dieron grandes dividendos pero llegó el momento en que ya no era productivos para la Selección Nacional, por ello, me parece un acierto que la Femexfut, en conjunto con su técnico, haya decidido dar un cambio generacional real al equipo azteca, pues ya lo corroboramos en las últimas dos convocatorias que se han dado a conocer, donde destacan jugadores jóvenes en selección como Diego Laínez, Raúl Gudiño, Henry Martín y hasta Josécarlos Van Ranking, lo que permitirá nuevos bríos y dinámicas de juego y, por ende, elementos que dieron mucho pero ya no están en nivel para defender los colores mexicanos, tendrán que pensar solo en sus equipos de la primera división, casos como los arqueros Jesús Corona y Alfredo Talavera, además de Oribe Peralta, Hugo Ayala y hasta Rafael Márquez, quien decidió decir adiós al futbol por su propia cuenta.

De hoy en adelante veremos una selección renovada, que, desde mi punto de vista, es una decisión acertada que va contribuir a mejorar los resultados del Tricolor y a la espera de lograr que este proceso de cuatro años, permita alcanzar el objetivo de alcanzar, por lo menos, los cuartos de final en el Mundial de Qatar 2022.

Como referencia y claro ejemplo de que el crecimiento deportivo es posible con estrategias correctas, se encuentra nuestro país vecino, Estados Unidos, donde el béisbol, el hockey y el futbol americano son los deportes por excelencia e historia, pero a partir de 1994 cuando el mundial de futbol se realizó en aquel territorio, la proyección cambió, con nueva acciones e ideas que permitieron crear la Major League Soccer (MLS), sentando bases importantes deportivas y de comercialización, lo que ha permitido ver al representativo de las Barras y las Estrellas alcanzar justamente los cuartos de final en el Mundial de Corea-Japón 2002, pese a que no figuraban en este deporte a nivel internacional.

Por cierto, la selección e Francia es la actual campeona del mundo tras coronarse en Rusia 2018 al vencer en la final a su similar de Croacia, pero su máxima estrella fue Kylian Mbappé, que, con 19 años de edad, se convirtió en un verdadero cambio generacional, trascendental para conseguir el título.

Nos leemos en la próxima. Gracias.

Por Roberto Ramos