El boxeo es uno de los deportes más polémicos del planeta y aunque México es potencia en esta disciplina deportiva, para muchos, aún hace falta que algunos púgiles aztecas generen mayor credibilidad ante la afición.

Tal es el caso del jalisciense Saúl “Canelo” Álvarez, que este fin de semana se coronó campeón de peso mediano tras vencer al kazajo Genaddy Golovkin y unificar el título de la categoría del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Asociación Mundial de Boxeo (AMB), Organización Internacional de Boxeo (OIB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB), sin embargo, la polémica continúa y muchos aseguran que el mexicano no era merecedor del triunfo.

¿Por qué gran parte de la afición mexicana sigue sin creer en Sául Álvarez?

Se acuerdan cuando el boxeador mexicano comenzó a aparecer en televisión… la realidad es que efectivamente, desde mi punto de vista, la gran empresa Televisa, decidió apoyar al “Canelo” para proyectarlo ante la opinión pública y verlo como un producto de mercadotecnia. Fue por ahí de 2011 cuando empezó el “boom” del boxeador azteca, ya que Televisa estaba desesperada por competir con Tv Azteca por los ratings televisivos en materia de boxeo y, efectivamente, la estrategia comenzó a dar frutos, poco a poco se posicionó al “Canelo” como una gran promesa, con múltiples aptitudes y hasta carismático y sí, aumentó el número de televidentes que estaba atento para conocer el camino del pugilista, se estaban cumpliendo los objetivos del ambicioso plan de mercadotecnia.

Álvarez, consiguió su primer título (superwelter vacante del CMB) ante Matthew Hatton, un peleador de medio nivel, con 31 años de edad en ese entonces (2011); a pesar de esto, la afición, que no se deja engañar tan fácilmente, notó la insistencia de Televisa por proyectar a su peleador y buscar cualquier espacio en sus programas estelares para hablar de él o transmitir un enlace, lo que ocurrió que generara un efecto contrario y de repulsión al peleador, que pese a la corona, en el ring no convencía totalmente.

Después de haber vencido a rivales como Alfonso Gómez, Shane Mosley y Austin Trout (para muchos unos “bultitos”, aunque yo diría, peleadores de nivel regular, o sea no tan, tan malos), llegó la prueba más importante para “Canelo” en 2013, su promotor y la televisora decidieron enfrentarlo con el estadounidense Floy Mayweather Jr, campeón invicto, a quien quería vencer para dar la sorpresa mundial; sin embargo, la historia fue como se esperaba, una derrota del mexicano, en ese momento regresaron las críticas de manera intensa, que derivó en el rompimiento de Televisa con el peleador mexicano, quien a la postre fue arropado por TV Azteca, pero después las “aguas se calmaron” y regresó a la televisora que lo vio nacer.

El punto es que, me parece que la afición mantiene la percepción del producto de mercadotecnia que era “Canelo” con Televisa, el efecto ha sido contraproducente porque el mexicano perdió credibilidad en su momento y ahora, a pesar de buenos resultados, recuperarla le sigue costando mucho.

Creo que ya es momento de olvidarnos de esos años, donde lo más sobresaliente del púgil mexicano era la televisora que lo promovía, pues pese a las constantes críticas en redes sociales, considero que “Canelo” es un peleador calificado, un buen representante mexicano que tiene potencial para seguir trascendiendo y dejar huella como lo han hecho otros.

La pelea ante Golovkin fue bien ganada, insisto, los detractores que se quedaron con aquella imagen mercadológica piensan que le robaron al peleador kazajo y no es así… ah y no lo digo yo, desde sus espacios, lo afirmaron Juan Manuel Márquez y hasta Julio César Chávez, grandes boxeadores aztecas y expertos en la materia, bueno, también el staff de Golovkin reconoció que su estrategia no funcionó porque Saúl Álvarez lo evitó de buena forma.

Si analizamos que “Canelo” ha tenido un proceso positivo, venciendo a Golovkin, que es un peleador de nivel, con credibilidad, pero ya también lo hizo en el camino ante el puertorriqueño Miguel Cotto, otro al que le arrebató el título mundial y, de paso, venció a Julio César Chávez Jr, que efectivamente no es un gran peleador, pero claramente lo dejó en mal, pese a ser hijo de la leyenda mexicana. Muchos dirán que “Canelo” perdió con Mayweather Jr y que se vio mal… quizá sí, pero quién es Mayweather Jr, nada más y nada menos que el mejor libra por libra que hay en la actualidad, el que pasó por encima de Oscar de la Hoya, Ricky Hatton, Juan Manuel Márquez y hasta otro grande como el filipino Manny Pacquiao y que ostenta un impresionante récord de 50 peleas, con 27 nocauts y nunca ha conocido la derrota, entonces, era normal que vencería a “Canelo” en 2013, quien además aguantó los 12 rounds.

Así es que, estoy seguro que Saúl Álvarez a sus 28 años de edad y su récord de 53 peleas, dos empates y una derrota, es un peleador de alto nivel, que ya no está hecho por la mercadotecnia sino que sus resultados generan condiciones mediáticas; no omito mencionar que en lo personal, no me es tan agradable su manera de ser, por lo menos lo que se percibe a través de los medios de comunicación y redes sociales, pero soy objetivo con su carrera como boxeador profesional. “Canelo” podría seguir enfrentando a rivales de alto nivel para convertirse en un ícono del deporte mexicano y generar credibilidad ante la afición del boxeo mundial.

Por Roberto Ramos