CIA no detectó

Hasta la fecha apenas 60% de los 2 mil 753 restos de víctimas han sido identificados.

Tras 18 años de aquel 11 de septiembre de 2001, fecha en la que ocurrieron los atentados contra las Torres Gemelas, en Estados Unidos y donde alrededor de 3 mil personas perdieron la vida.

A la fecha muchas son las cuestiones que siguen siendo un misterio para el caso, pues cuando la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos no logró evitar los ataques del 11 de septiembre de 2001, muchos se preguntaron si se podría haber hecho más.

Para quienes no lo sepan, los atentados del 11 de septiembre son vistos como uno de los grandes fracasos de la CIA y las agencias de inteligencia estadounidenses.

Además de ser uno de los temas más controvertidos en la historia, por un lado están los que dicen que la CIA no notó señales de advertencia obvias y por el otro, aquellos que argumentan que es difícil identificar las amenazas.

Si bien muchas de las investigaciones se centraron en lo que la agencia hizo o dejó de hacer con la información disponible antes del 11S, pocos dieron un paso atrás para examinar la estructura interna de la propia CIA y, en particular, sus políticas de contratación.

En un estudio del inspector general sobre prácticas de reclutamiento encontró que en 1964, una rama de la CIA, la Oficina de Estimaciones Nacionales, “no tenía profesionales negros, judíos o mujeres, y solo unos pocos católicos”.

Para 1967, según el informe, había menos de 20 afroamericanos de unos 12 mil empleados no administrativos de la CIA, y la agencia mantuvo la práctica de no contratar minorías desde la década de 1960 hasta la década de 1980.

Había pocas mujeres y “pocas etnias, incluso con antecedentes europeos recientes”.

Un exoficial de operaciones dijo que la CIA tenía una “cultura blanca como el arroz”. Y en los meses previos al 11 de septiembre, la Revista Internacional de Inteligencia y Contrainteligencia comentó: “Desde su inicio, la comunidad de inteligencia ha estado integrada por la élite protestante blanca”.

El día de los ataques 2 mil 753 personas murieron cuando los vuelos secuestrados, impactaron intencionalmente en las torres norte y sur.

De los que perecieron durante los ataques iniciales y los colapsos posteriores de las torres, eran 343 eran bomberos de Nueva York, 23 eran policías de la ciudad y 37 eran agentes de la Autoridad Portuaria.

Las víctimas tenían edades comprendidas entre dos y 85 años.

Aproximadamente el 75-80% de las víctimas eran hombres.

En el Pentágono, en Washington, 184 personas murieron cuando el vuelo 77 de American Airlines, se estrelló contra el edificio.

Muchas son las incógnitas que aun rodean este atentado, entre confusión, asombro y demás hasta la fecha algunos creen que los secuestradores estrellaron el avión en ese lugar, después de que los pasajeros y la tripulación intentaron retomar el control de la cubierta de vuelo.

A julio de 2019, apenas 60% de los 2 mil 753 restos de víctimas han sido identificados, según la oficina del médico forense.

Sin embargo, aún no logra esclarecerse lo que realmente pasó en el atentado más trágico para la unión americana.

Por: QS Redacción.

Con información de: El Universal y Sin Embargo.