Se recomienda a los consumidores adquirir estos alimentos en lugares cerrados, verificar que tengan olor suave y fresco, una vez comprados deben cocerse y refrigerarse para ser consumidos en un corto tiempo

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realiza revisiones en restaurantes, mercados, tiendas de autoservicio, pescaderías y marisquerías con motivo de la Semana Santa, informó Araceli Delon Delon, encargada de despacho en el Valle de Toluca, quien precisó que las verificaciones se realizan previa denuncia de los consumidores, dicho programa se desarrolla desde el 6 de marzo pasado y continuará hasta el próximo 21 de abril.

Detalló que la dependencia cuenta con ocho verificadores quienes visitan de manera aleatoria los 68 municipios que componen la delegación, mismos que revisan el incremento deliberado en los precios, además de que se realizará la calibración de basculas para que se vendan kilos de a kilo y que los establecimientos respeten las promociones ofertadas.

Comentó que las quejas que más recibe la Procuraduría son por casos de abuso o por incrementos injustificados en los precios de los productos. El año pasado en la misma temporada, se realizaron alrededor de 150 visitas en la zona del Valle de Toluca. Las sanciones por incumplimiento van desde 700 pesos hasta 3 millones de pesos por actividad comercial.

Por su parte, y con el objetivo de reducir riesgos de enfermedades gastrointestinales e intoxicaciones por la ingesta de alimentos, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de México (Coprisem), informó que realizan inspecciones en cerca de 400 pescaderías, restaurantes y tiendas de autoservicio como parte del Operativo de Cuaresma 2019. Durante las inspecciones se revisa la calidad física de los pescados y mariscos, así como su conservación, almacenamiento y preparación.

Ambas dependencias invitan a los ciudadanos a verificar precios, calidad y caducidad de los productos:
• Adquirir estos alimentos en lugares cerrados, constatar que se mantengan en camas de hielo y que no tengan piel flácida, desprendimiento de escamas, branquias oscuras, viscosas o verdosas, en el consumo de pescados, que tengan olor suave y fresco, los ojos firmes y transparentes; en lo que se refiere a mariscos, el color debe ser blanco y con olor a mar; una vez comprados deben cocerse y refrigerarse para ser consumidos en un corto tiempo.

Por: Karina Villanueva