Es innegable que Ska y sus herederos, Reggae y Rocksteady (entre otros provenientes de Jamaica ), gracias a su origen y a los sectores sociales que representaba, además de las raíces africanas con que cuenta; son músicas tan populares que tienen una gran cantidad de adeptos y en la que el número de agrupaciones que se inclinan por el género, llega a ser exorbitante, aunque desafortunadamente -y hay que decirlo- pocas de ellas logran el sonido y personalidad propios y necesarios para destacar del resto.

A pesar de que son ya algunas décadas las que han pasado desde que el Ska partió de su patria para inundar Inglaterra y posteriormente Latinoamérica, son pocos los nombres de agrupaciones de esta parte del planeta que ocupan las grandes marquesinas y que son reconocidas a nivel internacional, siendo la mayoría de ellas, Argentinas o chilenas, seguidas de las colombianas y en mucho menor cantidad, las mexicanas.

Ayer jueves, tuve la oportunidad de ser testigo de la presentación de una banda colombiana que indudablemente dejó a más de uno impresionado y con buen sabor de boca, gracias al conocimiento de causa con que hacen su música.

Con una propuesta muy a lo tradicional y con una orquestación integrada por  metales, guitarra, batería y teclado, además de un contrabajo, que indudablemente aportaba la sonoridad necesaria para emular a aquellas agrupaciones jamaiquinas que en la década de los sesenta permeaban la escena de la isla y que traspasaron fronteras para enamorar al mundo.

Los Big Beaters, el combo en cuestión, son el ejemplo claro de que la investigación, además de ser por demás importante, aporta las bases para el desarrollo de una propuesta que logre ser trascendental y que destaque en un circuito amplio y hasta saturado, y que por momentos pareciera haberse estancado.

Por si esto no fuera suficiente, los integrantes decidieron abordar la música de Jamaica en la tésis con la que habrían de titularse; siendo así, una de las pocas (desconozco si existen otras que lo hayan hecho), si no es que la única con tal rigor y compromiso.

Los Big Beaters pues, son la joven promesa de reivindicación de un género  que, desde mi punto de vista, se encuentra anquilosado y necesita nuevos bríos, como los de esta novel agrupación que gira ahora por nuestro país y de la que seguramente pronto escucharemos hablar.

José Antonio Martínez Ramírez “El H”