A los que solo leyeron el titulo y comentaron sin entrar a la nota los vamos a extrañar en este recorrido pero quiero agradecerles por convertir su enojo e ignorancia en ese dulce dulce néctar de los Dioses llamado engagement.

Ya se que esta pensando querido lector: “No quiero saber nada de Sergio Mayer, ¿donde esta mi segunda parte de las quesadillas?”

A lo que yo contestare:

Usted no esta listo para conocer la verdad y mientras tenemos que hablar de un tema mas importante. La próxima semana le seguimos a las quesadillas pero hoy, Querido Lector, hoy vamos a hablar de algo serio. Pero si de plano anda usted muy urgido de saber de las quesadillas o nomas no quiere saber nada de la situación de el país, lo invito a volver a leer la parte uno y buscar todas las referencias que escondí sobre el inevitable retorno de los Anunnaki para controlar el planeta.

Comenzamos.

La semana pasada estaba muy tranquilo escribiendo mis artículos cuando me llego una noticia que me hizo ver dos veces el link para asegurarme que no estaba leyendo El Deforma: Sergio Mayer, designado para la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Camara de Diputados.

Como la mayoría de los mexicanos, no lo podía creer. Me sentía decepcionado, enojado, confundido, estupefacto.

Claro que me reí con mis amigos, era lo único que quedaba, lo único que iba a hacer que doliera menos ¿En que momento un ex-stripper que cantaba “banana chiquito, banana sabroso” se había convertido en el Comisionado de Cultura de mi país?

Días después me llego otra notificación con su nombre y un terremoto de ñañaras recorrió mi columna vertebral antes de que pudiera acabar de leer el titulo completo.

“Sergio Mayer: para presidir Cultura ‘no se necesita ser Socrates’”

Sentía el reflujo gástrico de la ira subiendo por mi esófago hasta que un meme me salvo:

“Mándame todos los que tengas”, le dije a mi amigo como si fuera el cantinero de un bar de mala muerte en el que me sentaba a ahogar mis penas.

“Ahí te van”, me contesto como si estuviera viendo seis caballitos bien llenos de mezcal deslizarse por la barra.

Pero de repente, mientras mis ojos recorrían los memes tratando de encontrar la paz a través de la anestesia de la risa, uno me estremeció y confundió como ese shot de trapo que el quisquilloso cantinero te trata de meter en la mezcla cuando ve que ya estas bien pedo y piensa que no te vas a dar cuenta.

Me reí pensando que era irónico, y quizá lo era, por lo menos de parte de el que me lo mandaba. Pero al leerlo algo me pico en la panza, un sentimiento extraño que no sentía desde esa fiesta de cumpleaños en el jardín de casa Ruben mi amiguito, esa fiesta en la que mientras todos le cantaban a un pastel con diez velítas yo me había dado la vuelta y aventurado hacia lo mas profundo de ese balde helado en busca de una Chaparrita de naranja y cuando me levante vi al Spiderman que habían llevado—con la mascara en la nuca y fumando un delicado en esa boca de donde salía un patético bigote.

Ese sentimiento era el de el incomodo descubrimiento de una verdad que nos hemos negado, una cachetada que—como Spiderman fumeto—nos quita esa mascara de comodidad y supuesta realidad que nosotros mismos hemos creado.

Sin embargo, no estaba seguro que había causado ese dolor ¿eran las ideas expresadas, o era haberme enterado que hay gente que todavía usaba la palabra criollo para hablar de un tema que consideran serio?, ¿era una realidad escondida o simplemente un gas intestinal?.

Por unos días me puse a caminar y meditar ¿Será que Sergio Mayer, el de Solo Para Mujeres, es un valido representante de nuestra cultura?, ¿Será que nos encanta escoger con pincitas lo que nos gusta de la cultura y desechar lo demás aunque sea igual de importante?, ¿El Son de la Negra es mas “cultura Mexicana” que Banana de Garibaldi?

Estaba en depresión.

Sin embargo creo tener una respuesta a este dilema.

Para empezar creo que es importante reconocer que existe cierta verdad en ese tweet. A lxs Mexicanxs a veces nos encanta idealizar nuestra cultura y filtrarla por una coladera en la que rescatamos unas cosas y echamos las demás al caño por no considerarlas “dignas”, aunque muchas de ellas sean mas influyentes en nuestro día a día que la mayoría de las que si consideramos “cultas”. También—aunque los términos que uso en twitter se me hacen de mal gusto—estoy de acuerdo que muchas veces las cosas que determinamos como menos merecedoras de ser consideradas “cultura” son las asociadas con las clases bajas de el país, especialmente esas que se cultivan en zonas metropolitanas. Y por ultimo, estoy de acuerdo en que se necesita darle un trato igual a estas partes de nuestra cultura— irrelevantemente de que haga enojar a algunos mamones—y que si, Sergio Mayer es un buen representante, conocedor y promotor de este tipo de cultura o para algunos no-cultura.

Y no crea aquí que de la “no-cultura” de la que hablo son las luchas, las cumbias, los tacos y Café Tacuva, no, todos sabemos que estas son las facetas de la cultura popular que han pasado el filtro selectivo. Las cosas de las que hablo son esas que hacen a muchos pseudo-intelectuales retorcer: La Rosa de Guadalupe, El TVyNovelas, las narcopeliculas, los Otakus y si, hasta los pinches caribecoolers. Y creo que es momento de tener un comisionado que conozca y entienda estas partes de nuestra “no-cultura”, no solo por que si y por que hay que ser modernos, si no por que existe una razón por las cuales todos estos aspectos de nuestra “no-cultura” resuenan tanto con los Mexicanos y se han vuelto tan populares. Necesitamos a alguien que nos pueda explicar esto y no simplemente mandar a la fregada con un: “por que los Mexicanos somos unos nacos” o “por que somos una bola de ignorantes”.

¿Ignorantes para quien?, ¿por que si a alguien le gustan las novelas los tachamos de tener mal gusto?, ¿será que no hay nada importante en ellas?, y ojo, no estoy diciendo que todo tiene que ser considerado como parte de la cultura que exponemos, ni estoy hablando de las preferencias ni gustos. Solo creo que tenemos que buscar entender el por que detrás de las cosas que nos gustan y de las que escogemos para reflejar al país, por que al final de el día: ¿De que nos sirve decir que somos los hijos de Sor Juana cuando la madre que nos vio crecer fue Tatiana?

Ahora, ahora, ahora, antes de que se vayan a comentar en Facebook—por que hasta siento su ira a través de el monitor, cabrones—es importante decir que aun con esto en mente, no creo que Sergio Mayer sea la persona indicada para tener una grande influencia en nuestro muy necesitado sector cultural. No por que haya sido un stripper, no por que no me guste su música ni por que haya salido en una película que se llama “Narco Cabrón… Federal Mas Chingón” (si eso es en serio y si la pueden ver completa en el link, gracias Chumel por la recomendación), la razón por la que creo que no creo que Sergio Mayer sea digno de ser el Comisionado de Cultura es por que lo que nosotros necesitamos es un anfibio que nos haga ver lo que la “no-cultura” no es considerada cultura por que una minoría selectiva quiere.

Y no perspicaz lector no estoy hablando de la Rana Rene, de lo que yo hablo es de un Mexicano que pueda estar, vivir, y entender a los dos lados de lo que llamamos cultura para que últimamente, bajo el, se conviertan en uno. Lo que necesitamos es volver a unir todo. Darle su crédito a lo que el tiempo a conservado pero igualmente abrirnos para entender lo que a cada día se crea en Mexico. Necesitamos a un Comisionado que pueda recitar de memoria los versos en los que Octavio Paz le canta al mar y saber en que edición de el Libro Vaquero Pete Sullivan mata a su sobrino por error. Uno que pueda traducir la letra de “Yunu Yucu Ninu” y la de “La Chilanga Banda”. Alguien que conozca tan bien a “Los Panchitos” y “Los Buks” como a “La División Norte” y “El Ejercito Liberador de El Sur”. Un erudito sobre la vida de Lyn Mey y de la de Jose Vasconcelos. Necesitamos a ese que entienda por que los tacos de suadero de Charly son los mejores de el mundo y por que el mole de Enrique Olvera es tan premiado. Uno que disfrute tanto una película de las ficheras como una de la época de oro. Alguien que nos baile igual una de José Alfredo Jiménez que una de el Komander. Alguien que entienda, alguien que respete, alguien que sepa: de albures, de historia, de garnachas, de música, de revistas, de libros, de filosofía y de brujería. Necesitamos a alguien chingón e inteligente, alguien que entienda que en un país tan diverso en cultura como Mexico hay que hacer de la mente un caleidoscopio para poder iluminar este escenario en el que todos bailamos el vals y la bachata, ese escenario que nos encanta censurar para la audiencia por miedo a perder de sus aplausos, pero que al hacerlo, perdemos a las penumbras eso que es la gran obra de nuestro país.

Pero como no podemos revivir a Monsivais, solo nos queda la esperanza de que Mayer nos calle la boca a todos y se pueda convertir en este anfibio de el que el país esta tan necesitado. Yo se que no es lo que queríamos y que a veces cuesta mantener la esperanza cuando se nos ha pedido tantas veces que confiemos, pero si de algo pueden servir estas humildes palabras que sirvan para darnos cuenta que nosotros somos mas que un simple político y quien sabe, en una de esas Mayer aprende a bailar el tubo al ritmo de el Huapango de Moncayo.

Pero en fin, esto no son mas que unas palabras que agradecen ser leídas ¿Usted qué opina querido lector?

Hector Maccise Rojo