Megalomanías


El separatismo norteño


 

J. Israel Martínez Macedo

 

Si algo tienen las redes sociales es que nadie sabe cómo van a reaccionar ante cualquier cosa, una broma puede volverse totalmente realidad o a la inversa; eso ocurrió con el llamado separatista de los estados del norte: una broma que simplemente alguien se creyó real.

Fieles a la tradición, alguna persona por ahí pensó que sería divertido hacer una página de Facebook que dijera que los estados del norte del país se quieren separar para hacerse una nación independiente del centro; como resultado y sin importar lo absurdo que parecía, a otra persona le pareció una buena idea y así se vitalizó el tema.

La absurda propuesta llegó hasta los medios de comunicación que, ante el crecimiento de compartidos y seguidores de la página en cuestión, consideraron de relevancia informar sobre el hecho; más como una nota curiosa que como algo que realmente pueda prosperar, además lo hicieron desde el marco de lo que está ocurriendo entre España y Cataluña.

Pero por más que a los mexicanos nos encante eso de copiar las modas de otros países lo ciertos que al final del día en lo individual el sentido común vuelve a cobrar el control de las personas convertidas en masa y se puede apreciar en los comentarios a estas publicaciones un total rechazo de la absurda idea, tanto de los que vivimos en el centro del país como de quienes están en la colindancia con Estados Unidos.

No ha pasado ni un mes desde que el centro y sur del país sufrieron los estragos de sendos sismos que han cobrado ya cientos de vidas y que dejaron al descubierto una infinidad de actos de corrupción, situaciones en los que se habló de unidad, solidaridad y la fuerza del país cuando llega la mala broma de una separación.

Al final del día, a broma de mal gusto quedará como una anécdota de cuando a alguien se le ocurrió hacer una página de la separación de los estados del norte y otro alguien creyó que sería interesante darle juego al disparate.

Mientras en el caso de Cataluña hay una amplia trayectoria histórica respecto a intentos separatistas en función de una ausencia de sentimiento nacionalista español reforzada por un particular y muy común desdén hacia esta región; en el caso mexicano se trata de una ocurrencia que parecía graciosa pero que no lo es.

Parece que a pesar de todo lo vivido no somos capaces de aprender que no todo lo que se ve en internet puede ser tomado por cierto ni mucho menos aquellos chistorines “inocentes” que terminan por generar mayor confusión entre la gente.

Y hablando de chistecillos que terminan siendo cosas reales, quizás deberíamos considerar más en serio el tomarle la palabra al presidente Enrique Peña Nieto respecto a la organización de tandas para la reconstrucción, a final de cuentas es una propuesta de organización totalmente ciudadana que deja fuera al gobierno que, de por sí, ha reaccionado con la lentitud pasmosa que corresponde a un gran monstruo de burocracia.

log in

reset password

Back to
log in
Síguenos