Las nuevas militancias

29 de enero de 2018

J. Israel Martínez Macedo

El pasado viernes, según el dirigente estatal de las juventudes del Partido Nueva Alianza (Panal) Antonio González, alrededor de 3 mil simpatizantes de ese sector del partido renunciarán a su militancia para unirse a las durezas vivas de Morena porque, dijo, sienten que su partido no cumple sus expectativas y mucho menos se sienten representados.

Seguramente en esta decisión de los jóvenes expanalistas nada tuvo que ver el anuncio hecho en la semana respecto a la adopción y consecuente expiación de culpas de los familiares de la maestra Elba Esther Gordillo quienes en un sincero y honesto acto de contrición decidieron apoyar a López Obrador (no vayan a pensar los malintencionados que es mero oportunismo).

En otras circunstancias 3 mil simpatizantes del Panal provenientes de 70 municipios del estado serían motivo de risa y media para el priismo (equivale a 42 muchachos por municipio en promedio) pero lo cierto es que para cómo está el escenario, los tricolores no se pueden dar el lujo de perder ni un voto más en ningún lado.

Lo curioso del caso es que los jóvenes de nueva alianza no consideraran sumarse al proyecto del candidato que ha intentado venderse como más cercano a ellos (hasta toca canciones del TRI y toda la cosa) sino con el que ha presentado el menor número de propuestas en concreto para este sector de la población.

Quizás seducidos por la promesa de un salario para ninis, o quizás con la esperanza de que se acaben los exámenes de admisión para ingresar a las universidades públicas, lo cierto es que las ofertas calaron en las juventudes que apenas hace seis años estaban dispuestas a viajar por el país a bordo de una combi para cambiarlo todo y que hoy sienten que este partido ya no cumple sus altas y exigentes expectativas.

La ida y venida de tránsfugas a los partidos también está cobrando factura en las militancias, este lunes la de Morena en Toluca se reunió con la excandidata a la gubernatura Delfina Gómez, el hijo del dueño del partido, José Ramón López Beltrán y quien será su candidato a la alcaldía de la capital mexiquense (porque ahí no hay más democracia que el dedito de AMLO) Juan Rodolfo Sanchez Gómez. Las cosas no salieron nada bien.

Todo empezó por la impuntualidad del junior y compañía quienes llegaron dos horas tarde a la reunión; los militantes tenían la intención de manifestar su malestar con la designación de la candidatura pero fueron atajados por el hijo de López Obrador quien les reventó en la cara que si no estaban a gusto que se fueran por lo que los militantes terminaron echándolos a ellos de la reunión entre abucheos.

Los partidos y principalmente los candidatos deben entender que las militancias ya no son esas dóciles manadas que se dejaban pastorear en función de dádivas o manipulaciones, son grupos que se unieron a unos u otros por convicción o por considerar que representan su ideología muy diferente a las cúpulas quienes demuestran que su filiación depende del beneficio que puedan obtener para sí y su grupo.

Este tema no es menor porque entonces las militancias están dispuestas a no ser leales a sus partidos dado que las dirigencias de estos no están respondiendo en consecuencia, en el PRI de Ocoyoacac es evidente que no habrá apoyo a Eduardo Capetillo, en Morena de Toluca no lo habrá para Juan Rodolfo Sánchez y en Nueva Alianza no parece haber interés en atender a la dirigencia sino a los herederos de la maestra; dicho de otro modo, nada garantiza, en este momento el apoyo irrestricto por lo que en campaña tendrán que ganárselo, lo reconozcan o no.