Independientes, no tanto

16 de enero de 2018

J. Israel Martínez Macedo

Las candidaturas independientes fueron uno de los deseos más añorados por muchos años tanto de políticos como de ciudadanos porque se les veía como la posibilidad de ser un contrapeso a los partidos políticos, tanto es así que estos habían bloqueado su validación como opción para los procesos electorales en México.

La novedad de los independientes se ha perdido, contamos ya con un gobernador y algunos legisladores locales que ya han alcanzado el triunfo desde esta trinchera e incluso hay quienes han encontrado en esta perspectiva un modelo de negocio interesante a partir de haber sido ellos mismos candidatos independientes, inocuos en cuanto al proceso en que participaron pero con lo suficiente para sentir que pueden asesorar a otros como es el caso de Teresa Castell en el Edoméx.

En el proceso electoral que se está llevando a cabo tanto a nivel federal como local, la participación de aspirantes a una candidatura independiente ha incrementado pero ello no ha abonado a una mejor democracia y, por el contrario, es el INE quien acusa “irregularidades” en la recolección de firmas.

El académico de la Uaeméx, Edgar Ulises Portillo Figueroa es uno de los que más ha llamado la atención por sus números; en la colección de firmas se encuentra por encima de personajes más populares o con mejor estructura como Pedro Ferríz de Con y María de Jesús Patricio Martínez y apenas por debajo de los tres punteros Jaime Rodríguez “El Bronco”, Margarita Zavala, y Armando Ríos Piter pero eso sí, lejos de la meta.

Los números de Portillo Figueroa llaman la atención no solo por tratarse de un personaje hasta ahora completamente desconocido (o al menos hasta antes de la súper importantísima propuesta nada electorera y trascendental para el país de ser campeones del mundial de futbol) sino porque las cifras no cuadran con la lógica.

Según el reporte del INE el académico cuenta con 438 auxiliares registrados de los cuales sí han enviado apoyos 105, es decir tiene 333 que no han hecho nada; hasta el momento ha alcanzado 393 mil 347 apoyos, lo que representa un promedio por auxiliar activo de 3 mil 746 firmas por cada uno.

Los números parecen ser un poco sospechosos para las autoridades del INE quienes ya han salido a indicar que han detectado malos manejos e incluso que podría haber consecuencias penales en caso de confirmarse las sospechas de estas “irregularidades” que no son otra cosa que trampas para alcanzar el registro.

Hay varios aspirantes a la candidatura presidencial que ni siquiera realizaron recolección de firmas por lo que valdría la pena saber entonces ¿para qué se registraron? Lo visible es que después de que había casi 50 solicitantes, al final podrán colarse tres, máximo cuatro (si es que el INE no encuentra que hubo trampa en la recolección de firmas.

Lo triste es que las candidaturas independientes, al menos en lo nacional, se han convertido en espacio de oportunidad para los políticos que han decidido abandonar sus partidos en la búsqueda de aspiraciones personales que les han sido negadas; mientras que los ciudadanos sin apoyo partidista simplemente están marginados de las opciones.

Independientes tramposos o autoexiliados de los partidos son la opción que los mexicanos tendremos en contrapunto de las coaliciones ya conformadas; es decir, prácticamente lo mismo.