Megalomanías


Ajustes y jaloneos por las candidaturas

06 de diciembre de 2017

J. Israel Martínez Macedo

 

 

El priismo continúa con su propia agenda y el día de ayer hicieron pública la convocatoria para las precandidaturas para contender por la jefatura de gobierno capitalino y para sorpresa de todos el primero en alzar la mano fue Mikel Arriola, el actual director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El pronunciamiento de Arriola fue sorpresivo porque desde hace algunas semanas se manejaba el nombre del exrector de la UNAM y actual titular de la Secretaría de Salud José Narro quien aparecía como el abanderado natural para el tricolor en la contienda por la Ciudad de México.

El destape del director del IMSS llamó la atención por lo directo; Mikel Arriola es un personaje que está muy vinculado a José Antonio Meade Kuribreña pero no había sido mencionado en ningún momento, ni siquiera cuando se le preguntó a Eruviel Ávila sobre quienes podrían ser los candidatos Arriola Peñalosa no se encontraba considerado en esa lista.

A pesar del sorpresivo anuncio, no parece que su postulación vaya a poder concretarse, en primer lugar, por que el lenguaje utilizado por Arriola da a entender que más que alcanzar la candidatura su objetivo es tener algo con qué negociar otra cosa, ¿qué? Solo él lo sabe.

¿Un error? ¿Un acierto? ¿Una distracción? Lo cierto es que en estos gélidos días decembrinos la ansiedad y el nerviosismo está a todo lo que da entre los aspirantes y suspirantes en todos los niveles y los informes de los presidentes municipales son prueba clara de ello.

Mensajes velados para unos y otros dejan ver con mayor claridad las aspiraciones de reelección de más de uno pero no porque crean que puedan hacer o hayan hecho un buen trabajo, sino precisamente porque la falta del mismo ya nos les permite buscar algo más dejándoles la reelección como su única opción o al menos eso dejan ver.

Quienes entendieron que la forma de hacer política ha cambiado porque el electorado también es diferente y las reglas del juego muy distintas, tienen hoy una importante ventaja contra quienes esperaban que el apellido o las relaciones les permitieran alcanzar nuevos horizontes mantenerse en el sitio en el que se encuentran.

La ausencia con la gente, los errores en la toma de decisiones y los excesos de confianza terminarán por poner en riesgo más de una carrera política en este proceso y quizás hasta manden a más de uno al retiro permanente pues el electorado olvida pero no perdona.

Como sea, tanto en el Estado de México como en la capital del país los jaloneos por alcanzar las candidaturas están a todo lo que dan y nadie quiere quedarse fuera de la jugada: ya sea por su partido o por cualquier otro, muchos están a la caza de un buen hueso sin importar de donde venga o con qué color llegue envuelto.

Pese s todo no hay que equivocarse: No se trata de la búsqueda del poder por el poder mismo, sino del poder como negocio, como forma de vida o herramienta para el enriquecimiento personal, ambiciones que son totalmente válidas para los individuos pero que nada tienen que ver con el servicio público que, en teoría, debería ser el fin último de la política… claro que, en teoría, hasta el socialismo funciona.

log in

reset password

Back to
log in
Síguenos