Después de esperar cinco días para que se complementara la denuncia por la desaparición de una joven madre y su hija de casi dos años, policías de investigación de Cuautitlán no han tenido tiempo para averiguar e inclusive ir a verificar un domicilio donde le aseguraron a la familia que tenían a las víctimas.

Sarahi, hermana de Belém Sinai Orozco Espinoza, de 23 años, desaparecida extrañamente junto con su hija Sophia, de un año 9 meses, el pasado primero de noviembre, en San Pablo de las Salinas, en Tultepec, recalcó que toda la familia se ha enfrentado a la angustia, primero por  la espera para realizar formalmente la denuncia de hechos que se inició en ese municipio y se tenía que complementar en Cuautitlán para que se emitiera la ficha de búsqueda, porque en los Centros de Justicia estaban de descanso por puente del Día de Muertos.

Sin embargo, desde el lunes que se presentó junto con su mamá a la Fiscalía de Desaparecidos de Cuautitlán con los oficios que les giraron de Tultitlán, dijo Sarahi,  tuvo que callar a una licenciada de nombre Marisol, quien cínicamente les respondió  que  ya para qué la buscaba, al cabo su hermana ya está grande y se podía ir a donde quisiera.

Esta actitud, recalcó, les causó mucha molestia, sin embargo, les asignaron un policía de investigación, uno de ellos comandante de nombre Juan y otro oficial de apellido  Pineda, a quienes dieron todos los detalles de los hechos e incluso ya habían intentado extorsionarlas, ya que presuntamente su hermana había puesto un mensaje en las redes sociales donde afirmaba que  se encontraba bien, pero dudaban que ella lo hubiera escrito, esto para que comenzaran a realizar su trabajo.

Fue el pasado martes en la noche que extrañamente recibieron una llamada de una persona que afirmaba que tenía a su hermana, para que fueran por ella, porque apenas se había dado cuenta que la estaban buscando.

Por el mal presentimiento de que les intentaran poner una trampa, antes de ir le realizaron una llamada al comandante, y como no contestó, le enviaron un mensaje contándole lo que había pasado, y con datos del domicilio, pero tampoco respondió.

Al no obtener respuesta el día de hoy, Sarahí se trasladó hasta ese Centro de Justicia para entregarle personalmente los datos que le habían dado al policía de la FGJEM, quien se comprometió a averiguarlo.

Con el transcurso de las horas, desesperada por tener noticias de su hermana y su sobrina, Sarahí señaló que le marcó por teléfono al comandante para ver qué información le tenían y el empleado de la fiscalía solo le contestó que habían tenido mucho papeleo que revisar y por esa causa no habían podido ir.

Desilusionada por la falta de apoyo de personal de esa fiscalía que solo trabajan en un horario de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, de lunes a viernes, teme que sus  familiares estén en peligro al transcurrir ya siete días de su desaparición y las autoridades, aún teniendo datos que ellas ya proporcionaron para buscarla, no realicen un trabajo de investigación con seriedad y responsabilidad, y como consecuencia muchas de ellas son  encontradas sin vida por no actuar a tiempo en la búsqueda.

Por: Qs noticias

Información de: @Fondo Estado de México