Por: Viridiana Alarcón

Hace unos días se viralizó un video en donde aparentemente se muestra como una terapeuta de un instituto de niños con autismo, agredió a uno de ellos, por lo que QS buscó a las personas involucradas en esto, para contar la versión completa.

Las historias suelen interpretarse de diferente manera dependiendo la perspectiva que se le tenga, como es en este caso, el video obtenido por las cámaras de seguridad y narrado por la madre del niño supuestamente agredido, provocó muchas opiniones y especulaciones acerca de la situación que este vivió.

Según el testimonio de la terapeuta Susana Hernández Ríos, quien es Licenciada en Psicología en el área de integración escolar, en el instituto IMAD y quien aparece en el video con el menor, declara que en ningún momento agredió a este, como lo expone la madre.

Según la versión de la terapeuta lo que realmente sucedió es que cuando el menor ingresó a las instalaciones, lo hizo corriendo y dejó sus cosas en la cocina donde todos los menores que asisten al instituto las colocan, para después salir corriendo, por lo que la terapeuta lo detiene con la intención de que no se lastime y no provoque algún accidente.

El niño solo dice “baño”, entonces ella lo lleva y después de que este termina quiere seguir corriendo a lo que la especialista le indica que debe esperar ahí, como se muestra en el video, ella lo deja ahí para dirigirse a realizar actividades administrativas que estaba haciendo antes de encontrar al menor corriendo.

El niño jala a la terapeuta y ella le vuelve a repetir que espere ahí, por lo que el menor comienza a ponerse agresivo y querer golpearla, por lo que ella aplica el protocolo de contención, ya que los niños que tienen este tipo de condición no miden su fuerza, así que para evitar que la lastime y se lastime, la terapeuta le sostiene las manos, y le dice que las baje, mismas instrucciones que se repiten en ocasiones ya que el menor seguía muy alterado, así que lo trata de contener, por lo que el menor comienza a llorar.

Tras el llanto del menor, su madre, que se encontraba en la oficina de la directora, lo escucha llorar y sale de la oficina para ver lo que está ocurriendo, ella le pregunta: “¿Te pegaron?”, “Si te pegaron ¿verdad?” lo que provocó que la madre diera una respuesta inducida al menor, por lo que este dijo que sí; después su madre le pregunta quién y el menor señala a la terapeuta que le estaba aplicando los protocolos de contención.

La directora del instituto, Marilú Loza Castellanos quien se encontraba en ese momento con la madre del menor, trató de aclarar la situación, la terapeuta intentó explicar lo sucedido pero la mamá se negó a escuchar por lo que tomó a su hijo y salió del instituto, posteriormente regresó a pedir los videos de las cámaras de seguridad para mostrarla a derechos humanos, mismos que fueron viralizados en redes sociales.

Opinar acerca de temas como estos es muy complicado, más si no se ha convivido con personas con autismo o alguna condición similar y quienes lo han hecho comprenden lo complicado que es tratar con este tipo de personas y aun mas tratar de educarlos en un mundo donde no existen más que ellos, pues ignoran el exterior.

Es importante escuchar ambas partes de la historia para tener una mejor interpretación de los hechos puesto que este tipo de acusaciones pueden afectar de manera permanente a los implicados y hasta a terceros como instituciones.